28.7.07

Signo del Mes: Leo




Misión: Descubrir su talento especial y en su expresión, inspirar a otros.

Planeta regente: Sol.


El Sol representa a las figuras masculinas y principalmente al padre. El Sol proporciona calor y energía a cuanto existe en el sistema solar, por lo que es un principio creador, protector, dador de vida.


Para los alquimistas, el Sol estaba asociado con el oro. Se pensaba que todas las personas a lo largo de su vida debían aprender a encontrar su oro interior –es decir, su parte más brillante y luminosa– para así estar más cerca de Dios.
Los alquimistas se dedicaban al estudio de los metales y sus transformaciones. Se dice que intentaban transmutar el plomo en oro y encontrar así la piedra filosofal y el elixir de la larga vida. Simbólicamente, esta transformación estaba referida a un cambio interior, entendiendo al plomo como nuestros vicios y al oro como nuestras cualidades y nuestra esencia más pura. Así en todo ser humano existe la posibilidad de evolucionar y convertirse en un alquimista de su propia alma.





Para los griegos, el Sol era el dios Apolo, llamado Apolo Febo, es decir, brillante. Llevaba consigo un arco y una lira, y era el símbolo de la luz y la verdad. Representaba el corazón de los hombres, el centro del sistema solar humano. Al tocar la lira revelaba la música divina, conectando al hombre –a través del sonido– con su parte más sutil y verdadera.
Apolo era hermano gemelo de Artemisa, diosa de la caza y de la Luna. Así, ambos formaban una pareja de hermanos representando a las dos luminarias: el Sol y la Luna.


Imágenes míticas:



El enfrentamiento de Heracles (el Hércules romano) con el león de Nemea, que era invulnerable. El héroe logró acorralarlo, estrangularlo y despellejarlo.





En la mitología Artúrica, la búsqueda del Santo Grial representa la necesidad del hombre por conectar con su Divinidad interior, representada en este mito por el cáliz sagrado.

Para los Egipcios, el dios Ra era la representación del Sol a mediodía, en su máximo esplendor. Recibía el nombre de “El León” en el panteón. Llegó a ser el dios oficial de los faraones (era su dios protector) y dios-jefe del Estado: el faraón no sólo era el hijo del Sol sino también su encarnación.


Dinámica: Al salir de la seguridad del hogar, representada por el signo de Cáncer, la experiencia de Leo se relaciona con el descubrimiento del propio talento y la sensación de ser único y especial, necesitando mostrar al mundo lo que es capaz de crear. Siempre y cuando esta energía sea vivida con equilibrio, mostrará a personas cálidas, seguras de sí mismas, confiadas en las oportunidades que el destino les presenta, emanando un aire de importancia, inspirando a otros y despertando admiración. Leo descubre su conexión con la Divinidad y la expresa a través de su potencial creativo. Si por el contrario la desmesura se apodera de Leo, este cae en el pecado de hybris :creerse un dios o pretender serlo.
Para los griegos el pecado de hybris era el más grave que podía cometer un hombre, ya que atraía sobre sí el castigo divino por haber pretendido salirse de su condición mortal y humana. Encontramos, entonces, personas arrogantes, narcisistas y despóticas que se interesan en los demás sólo para utilizarlos en función del bienestar propio.
Leo encontrará su equilibrio cuando comprenda que el don que le ha sido concedido no le pertenece, sino que él es un canal para la expresión de la Divinidad en el mundo terrestre.


Signo Opuesto: Acuario solicita a Leo salir de su necesidad de protagonismo y autoridad para colocarse en un nivel igualitario y fraterno con sus semejantes. Le recuerda el valor de la libertad a través del desapego de la imagen de mando que proyecta sobre sus semejantes.


Piedra: Diamante. Esta piedra representa la búsqueda de perfección, la voluntad y el triunfo. Utilizado con otras gemas, amplifica sus poderes curativos. Eleva la energía física a un nivel superior.



Planta: Laurel. Se le atribuyen poderes de protección, curativos, psíquicos, purificadores y de fortaleza. Las antiguas sacerdotisas de Apolo masticaban hojas de laurel e inhalaban sus vapores para inducir estados proféticos.


11.7.07

Venus Retrógrado en Leo / Virgo




Este año el planeta Venus se pondrá retrógrado el día 27 de Julio a los 2º del signo de Virgo, en su retrogradación llegará hasta los 16º de signo de Leo, poniéndose directo el día 9 de septiembre. Esta misma retrogradación ocurrió por última vez en el mes de agosto del año 99, de manera que si queremos empezar por entender su significado a nivel personal deberemos invocar a Mnemosimne e intentar recordar que experiencias a nivel afectivo estábamos viviendo para esa época.


Venus se pone retrógrado cada año y medio y retrograda cada 8 años en el mismo signo, si le "seguimos la pista" podremos entender las enseñanzas que trae en estos período de revisión afectiva.

Venus es el planeta cuya energía está asociada a Eros, la vinculación, el amor a otros y a la vida, la necesidad de relacionarnos. También es la capacidad de disfrutar los placeres y sentirnos gratificados. En su faceta inarmónica nos muestra la frivolidad, la conciencia apegada a los sentidos y la vida material. La incapacidad para estar solos o la dificultad para vincularnos.

Esta retrogradación si bien inicia en el Signo de Virgo estará activando mayormente al signo de Leo. Estos dos signos serán los más afectados por su influencia, sin embargo, es necesario ver la carta natal en su conjunto para poder analizar cada caso en particular. Tomando en cuenta un análisis estrictamente solar, todos los nacidos entre los días 22 de Julio y 13 de Septiembre serán quienes sentirán con mayor fuerza esta influencia, pero también quienes tengan a Venus retrógrado natal emplazado en los signos de Virgo/ Leo (nacidos en Agosto/Sept años 1943, 51, 59, 67, 75, 83, 91) u otro planetas importantes en los grados de la retrogradación. Para mayor exactitud hay que consultar las efemérides.


En líneas generales un planeta retrógrado muestra una energía que no está fluyendo de manera natural, se encuentra "represada", contenida, le cuesta expresarse y al hacerlo es de manera disonante. Se pueden sentir internamente emociones que no encuentran correspondencia con los hechos en la realidad. Lo subjetivo frente a lo objetivo. Por ejemplo, una mujer bella que nazca con Venus retrógrado puede sentirse nada agraciada a pesar que reciba constantes elogios. Diremos que sufre de un complejo Venusino que afecta su forma de percibirse y por lo tanto, de vincularse. Otra forma de expresión puede ser el narcisismo, la energía del Eros dirigida sólo hacia sí mismo, para la persona larelación sólo tiene sentido si es capaz de gustar a otro(s). Es decir, el vínculo real no existe.






En el signo de Virgo, Venus se encuentra en una posición incómoda. Los astrólogos decimos que está "caído": la energía del planeta no armoniza con la del signo. De hecho, es el planeta de los afectos en el signo del análisis, de la razón; el planeta de la sensualidad en el signo de la castidad. En esta posición retrógrada Venus puede traer pruebas asociadas con la discriminación en nuestros vínculos, la necesidad de "separar" nuestros afectos, intentar poner orden en la vida de pareja o relaciones y vínculos significativos. Nos llevará a encasillar, a ponermos quisquillosos, críticos, analíticos. También a sentir que debemos "limpiar" nuestra vida afectiva. Esta revisión lleva a buscar el defecto en las relaciones, a centrarse en lo que "no sirve", a ser hiperrealista con una gran capacidad y frialdad para separar los sentimientos. Esto puede ser muy doloroso. Como la energía de un planeta se mueve de forma bidirecional es probable también que todo este movimiento energético lo sintamos por proyección, es decir por parte de los demás hacia nosotros.

Siendo Virgo el signo asociado a la salud y Venus a la belleza de las formas, no es recomendable este período para ningún tipo de intervención o tratamiento estético corporal, ya que los resultados no serán los esperados y pudiera resentirse la salud.


En el signo de Leo las pruebas estarán asociadas al orgullo en las relaciones, sean de amor, amistad. Aprender a darse el justo valor, y para quienes sean orgullosos por naturaleza, aprender a ceder y encarar al otro de forma franca. La vanidad, el ego inflado, la incapacidad para ver al otro son defectos asociados al signo de Leo, todas pruebas presentes en este período. Podremos estar auto centrados, percibiendo sólo nuestra vivencia y con la incapacidad para considerar importante el sentir del otro. Leo es el signo del dramatismo, así que las manipulaciones afectivas no quedan descartadas.

Venus representa todo aquello que nos gratifica, es probable entonces que sintamos que no disfrutamos de las cosas como solemos hacerlo. Los viajes, las fiestas, las reuniones sociales no están favorecidas en este período. Esto no significa que uno deba quedarse encerrado en casa, sino saber qué esperar de las situaciones y de los demás durante esta influencia.



Karmicamente, cuando Venus retrograda es probable que volvamos a encontrarnos con situaciones afectivas inconclusas, ya que esta energía es como aquellas tareas que dejamos sin hacer por descuido o inconciencia y la vida nos las vuelve a presentar. Es la "materia de reparación", el examen no aprobado. A nivel ancestral es probable que personas de nuestro pasado karmico entren en nuestra vida, generandose las circunstancias para la resolución de deudas afectivas si resolver.

Los días en que la influencia retrógrada será más intensa será entre el 12 y 15 de Agosto (hace conjunción a Saturno) y entre el 23 y 28 de Agosto (hace oposición a Neptuno junto al eclipse lunar). Una vez que cambia de dirección (directo) hay otra fecha importante en que Venus se encuentra con Saturno en Virgo y con los Nodos Lunares, esto será entre el 11 y el 15 de octubre, pero de esto hablaremos en otra oportunidad.

Espero que este breve resumen pueda darles una idea de las energías que estaran por venir con este tránsito.

6.7.07

Perséfone


Cada semilla

color sangre

lágrimas dulces,

gotas amargas

en el abismo

asimilando

sin mirar atrás

...


5.7.07

La Astrología Hoy



Astrología es la ciencia sagrada que estudia la interconexión de los ciclos celestes con los acontecimientos terrestres. Es sagrada porque sincroniza al hombre con “lo superior”, independientemente del nombre que cada uno quiera asignarle: Dios, fuerza, energía, maná, Chi, etc.

La astrología en la antigüedad se empleaba para predecir hechos de interés colectivo: fenómenos naturales –tales como inundaciones o terremotos–, asuntos políticos y guerras. Sin embargo, su uso también se aplicaba en el conocimiento de los destinos individuales, generalmente de reyes o personajes importantes de quienes dependía el futuro de los pueblos.

Hipócrates, médico griego, utilizaba esta ciencia para afinar los diagnósticos de sus pacientes, de allí se gestó la aplicación en el área de la medicina. Pero la astrología también era utilizada por los antiguos para conocer el kairos, es decir, el momento cósmico adecuado para actuar y tomar decisiones. De esta manera el hombre podía estar en armonía con los ciclos naturales y sincronizar su vida de acuerdo a éstos, sin imponer su voluntad individual en contra de la naturaleza.

Hoy en día la astrología se dedica al estudio de los astros con objetivos similares. Sin embargo, en su “evolución” se ha ramificado, especializado y muchas veces simplificado, perdiendo profundidad y en algunos casos, seriedad.

Podemos decir, en primer lugar, que existe una astrología mundana, dedicada exclusivamente a la predicción de acontecimientos de tipo cotidiano y a la elaboración de horóscopos, la mayoría de las veces proponiendo soluciones mágicas a los problemas del hombre común. Esta es la aplicación más utilizada y la que muestra de forma más clara lo que no es la astrología. Sin embargo, es necesaria, porque representa un primer contacto o puerta de entrada para quienes desconocen el tema.

En un plano más profundo, encontramos la astrología karmica, esta rama de la astrología se basa en la doctrina de la reencarnación .Explora el pasado espiritual del consultante para conocer sus fallos y aciertos en su camino de evolución.

En un nivel más formal encontramos la astrología psicológica como una herramienta para el estudio de la personalidad. Esta rama de la astrología es utilizada para el autoconocimiento y para ayudar a otros en su proceso individual de crecimiento. También se utiliza para orientar a las personas en sus decisiones vocacionales y muchas veces para la selección de personal en las empresas. Pioneros en esta rama del saber astrologíco fue Dane Rudhyar (Astrología Humanista) y en la actualidad Liz Green con la escuela de astrología psicologica con sede en Londres . Para mayor información www.astro.com

Finalmente, la astrología esotérica, recupera su esencia primigenia, dedicándose al estudio del hombre en relación al cosmos integrando el antiguo saber hermético e iniciático. Su interés no se centra en el aspecto predictivo, por el contrario, su finalidad es trascendente intentando dar respuesta a las preguntas básicas del hombre en su relación con la naturaleza, el cosmos y la Divinidad.

Astrología: una breve reseña histórica



Unos 4000 años antes de Cristo, en Mesopotamia, vivió el pueblo de los sumerios, quienes fueron los primeros en tener una idea o noción de la astrología. Los sumerios pensaban que la vida de los hombres dependía de los dioses o planetas que estaban en el cielo. También creían que la Tierra estaba rodeada de agua y que arriba se hallaba una gran bóveda celeste –que contenía a todas las estrellas– dentro de la cual el Sol, los planetas y la Luna se movían siguiendo un recorrido fijo. Sus sacerdotes eran sabios que llevaban el registro de todo lo que ocurría en el cielo, a través de la observación atenta de los ciclos y los movimientos de los planetas. Ellos eran quienes servían de canal para unir al hombre común en la Tierra con los dioses celestes.

Gracias a sus observaciones, los sacerdotes notaron que el Sol y la Luna recorrían siempre un mismo camino a través del cielo, teniendo como fondo grupos de estrellas o constelaciones. Dividieron este camino –llamado eclíptica– en 36 partes iguales, luego en 18 y finalmente en 12, siendo las constelaciones que la conformaban: Aries, Pleiades, Géminis, Praesepe, Leo, Spica, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. Fueron los griegos, herederos del saber sumerio, quienes posteriormente cambiaron Pleiades por Tauro, Praesepe por Cáncer y Spica por Virgo. Al conjunto de las doce constelaciones que conforman la eclíptica lo llamaron Zodíaco, que significa “círculo de animales”.

Aunque los antiguos griegos heredaron las creencias de los sumerios sobre el universo, integraron a esta visión los grandes conocimientos ocultos de los egipcios. El filósofo griego Pitágoras decía que el universo era energía y que ésta bajaba del cielo hacia la Tierra influyendo en los actos de los hombres. Sus discípulos pensaban que el hombre era un universo en miniatura, de modo que sus órganos se correspondían con los planetas: así como en el universo hay un Sol, en el hombre hay un corazón. Es decir, así como el Sol es el centro de la vida y del calor de la creación, el corazón es el centro de las pasiones humanas. Pero Pitágoras llevó esta idea un poco más allá, afirmando que del mismo modo que el hombre era un ser vivo, la Tierra, los planetas y las estrellas eran seres vivos y sus cuerpos eran formas que contenían un alma o espíritu.
Por otra parte, pensaba que los planetas al moverse vibraban y producían música. A esta música la llamaba “música de las esferas”. Así, el hombre palpitaba al ritmo de las estrellas y era una unidad con el universo; la vida humana estaba a unida a los astros. Bajo esta visión, la astrología fue considerada un conocimiento sagrado que no concebía a los planetas como simples pedazos de roca o gigantescas masas de gases flotando en el espacio, sino como formas vivas en interacción directa con la existencia de los hombres.

Los pueblos de África septentrional fueron quienes guardaron el legado de los egipcios y los griegos, dedicándose al estudio y profundización de la alquimia, la magia y la astrología. Fue gracias a los árabes que se mantuvo la tradición astrológica, pues ellos llevaron este conocimiento hacia Europa, más precisamente hacia lo que hoy conocemos como el sur de España. Fueron ellos quienes resguardaron textos antiguos u olvidados y contribuyeron al conocimiento del cielo, denominando muchas estrellas que hasta el momento no tenían nombre.
Se dedicaron además al estudio de una astrología práctica que contenía gran cantidad de “consejos” relativos a la vida cotidiana: una suerte de guía celeste que sugería cómo determinar los momentos propicios o desfavorables para realizar determinadas actividades.

Llegada la Edad Media, la astrología se estudiaba en las universidades, en las cortes los reyes no tomaban decisiones sin consultar al astrólogo. Durante este tiempo se realizaron gran cantidad de observaciones para conocer las relaciones entre las posiciones de los planetas en el cielo y los acontecimientos en la Tierra.
Más tarde, entre los siglos XVI y XVII, la astrología siguió gozando de mucha importancia al igual que la alquimia. Catalina de Médicis, reina de Francia, protegió al célebre astrólogo y visionario Michel de Nostradamus; y el cardenal Richelieu, ministro del rey francés Luis XIII, tuvo en muy buena estima a su astrólogo: Morin de Villefranche. También célebres papas, como León X, recurrieron a los conocimientos de los astrólogos para guiar sus decisiones. Pero alrededor del siglo XVIII, con los avances de la ciencia y los descubrimientos astronómicos, la astrología fue dejada a un lado y considerada superstición, pues sus afirmaciones no eran demostrables a través del método científico.

Sin embargo, Johannes Kepler e Isaac Newton, quienes pasaron a la historia como famosos astrónomos, fueron grandes estudiosos de la astrología. Kepler, a quien se le llamó el “astrónomo místico”, incluso llegó a afirmar: “Veinte años de estudios prácticos han convencido a mi espíritu rebelde sobre la realidad de la astrología”.