1.8.09

La Casa VII

El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno.
G. García Márquez




Hemos recorrido las seis primeras Casas transitando las experiencias del Yo más íntimas y personales. Con la Casa VII empieza el semiciclo ligado a las experiencias sociales y transpersonales, donde el Ego ya no funciona psíquicamente de forma aislada y empieza a integrarse a los Otros y al Colectivo.

La VII es la Casa asociada al signo de Libra y al planeta Venus en su regencia de Aire, por lo tanto una Casa relacional. Si la comparamos con la forma de vinculación de la Casa III (primera casa de Aire), vemos que mientras allí se empiezan a experimentar las relaciones como una forma de adaptación al medio ambiente, aquí el Yo siente que no se basta a sí mismo y experimenta la necesidad de compañía desde un nivel más personal. Es la casa que incluye todo tipo de asociación, por esto es llamada la Casa de Matrimonio. Aquí comenzamos a incorporar la vivencia del Otro para después poder movilizarnos hacia una perspectiva más amplia que nos ofrecen el resto de las Casas del ciclo superior.



Si en la Casa I el Yo es el protagonista y percibe el mundo desde su cristal personal, en la Casa VII debe aprender a usar un prisma: ver distintas realidades y aprender a integrarlas. En la Casa VII el Ego pasa a ser “actor de reparto” y empieza a pensar en función de los demás: debe aprender a ver más allá de sí mismo, a compartir, a tolerar, integrar ideas y formas de pensamiento que le son opuestas, pero que le llevan a cuestionarse sus propios puntos de vista (Casa I) y a reformularlos. En cierta manera es una casa paradójica: el Yo encuentra su identidad en función de la “otredad”.

Así como en la Casa I el Ego utiliza el mecanismo de Identificación con los planetas que allí se encuentran, en la Casa VII se vale del mecanismo de Proyección: coloca fuera aquello que no es capaz de percibir en sí mismo, de manera que necesita su reflejo en otros personajes, generalmente llamados “pareja”. Desde esta perspectiva, la casa VII es una casa de Sombra, y como Perseo, sólo puede ser enfrentada viendo la imagen a través del reflejo del otro.

Personalmente considero que los Luminares son las energías más intensas y complejas a ser trabajadas en esta Casa, ya que son esencial y arquetípicamente planetas de vínculo primario (Sol/Padre, Luna/Madre) determinando así nuestras escogencia de pareja en la edad adulta. Sin embargo, cualquier planeta en la VII nos indicará la forma de relacionarnos y el tipo de persona que tendemos a atraer, sea en vínculos afectivos, comerciales, laborales.

A modo de ejemplo, con Júpiter en VII se experimenta la confianza y necesidad de crecer gracias al Otro, pudiendo atraer personas que tienden a protegernos y ayudarnos. A través del vínculo se estimula el crecimiento, la abundancia y el optimismo frente a la vida. Con buenos aspectos puede haber felicidad en el matrimonio, mientras que inarmónico pudiera dar poca tolerancia para transitar los momentos difíciles con la pareja. En un nivel más mundano es la entrada al extranjero gracias a la pareja y la vinculación con personas ajenas a nuestra cultura.

La presencia de Saturno lleva a experimentar a la pareja como portadora de estabilidad pero con el tiempo también la rutina y el aburrimiento. La persona necesita el vínculo legal para formalizar su relación y se moverá dentro de lo socialmente aceptado. La vida y experiencias de la persona giran entorno a la paradoja llamada pareja, donde tenerla implica asumir el compromiso social y comportarse según lo esperado y no tenerla deriva en enfrentar la soledad saturnina.


Con Urano en VII es probable que la persona –inconsciente de sus necesidad de libertad en los vínculos – busque a toda costa una relación estable y no la encuentre, culpando a los otros por su “mala suerte” y a la falta de compromiso de quienes escoge como compañer@. Si logra integrar la energía de Urano, podrá vivir los vínculos con libertad y tal vez se de cuenta que el matrimonio no es la opción única y necesaria para “ser feliz” en pareja.


Con Neptuno se tienden a tener relaciones poco claras, ambiguas. La persona tiende a sobreproteger y muchas veces a vincularse con parejas que tiene algún tipo de vicio o dependencia. Si los aspectos son favorecedores, puede ser el amor romántico en su máxima expresión pero también la incapacidad de ver con claridad…. se vive el vínculo como un sueño pensando que quien se tiene como pareja es el príncipe azul (o la princesa rosada). La tendencia a decepciones y sufrimiento por amor es el resultado de la sobreidealización del compañero/a de viaje.


Plutón vincula con parejas con quienes se experimentarán extremos y emociones intensas: celos, envidias, poder y necesidad de poseer y dominar al otro llegando a convertirse en vínculos obsesivos y sofocantes. En esta posición se dan relaciones clandestinas, ocultas.



En la Casa VII tenemos la oportunidad de entender que el “otro” es nuestro espejo, aquel que muestra esos aspectos (defectos y virtudes) con los cuales difícilmente nos identificamos. Nos muestra situaciones y oportunidades de crecimiento que nunca hubieran surgido al estar solo.

Los planetas en la casa VII no sólo son energías, son personas reales que aparecen en nuestra existencia, encarnan los arquetipos planetarios y le dan vida en el plano físico. Es por el reflejo que nos trae el Otro, que encontramos el camino hacia nosotros. Pero si escogemos el camino inverso (intentar ver al otro desde nuestra propia imagen) no integraremos la energía de la Casa VII a nuestra vida, permaneciendo muchas veces en el estado narcisista y egocéntrico de la Casa I.

7 comentarios:

CuanMarce dijo...

Hola, sólo una pregunta,

¿Y que significado tendría la ausencia de planetas en la casa 7?

Un saludo y gracias.

Laura M dijo...

Todos tenemos Casas sin planetas. Indica que no es un sector fundamental en la vida de la persona. De todas maneras cuando un planeta transita por una Casa "vacía" los temas que la casa propone se hacen evidentes en la vida de la persona y cobran relevancia.
De todas maneras una casa vacía se interpreta viendo donde se encuentra su regente y los aspectos que éste recibe.
Saludos

Laura M dijo...

También hay que ver si la casa opuesta tiene planetas, porque eso indica que ese eje de la carta es importante. En el caso de la casa VII hay que ver la casa I.

Flavia dijo...

Hola Laura, me ha gustado mucho la lectura de este post. Casualmente esta mañana escribí algo sobre el tema del otro. Aquí te lo dejo. Muchos besos, esta página esta cada vez mejor. Te felicito!!!

"En tránsito hacia las complejidades del mes de agosto; de vuelta hacia los tenues reconocimientos, hacia la arquitectura de un cuerpo que registró la memoria de un encuentro; en movimiento hacia la peregrinación de unos labios nocturnos, velados, susurrantes; de regreso hacia la cueva en la que los exilados se buscaron de nuevo. En tránsito, hacia las complejidades del mes de septiembre; en tránsito y los segundos de cada día, de cada mes, de cada año a cuestas." Muchos besos

ARGENTINA GLOBAL dijo...

Hola,lei atentamente y tengo la misma pregunta de CuanMarce que implica la ausencia de un planeta, en mi caso en casa 9 ?, tengo al regente de esta casa en casa 10, mal aspectado al sol, y el opuesto en casa 3 es urano, mi carta es la siguiente Sol Acuario 14� 58' en casa 7
Luna Leo 11� 50' en casa 1
Mercurio Capricornio 20� 42' en casa 6
Venus Aries 1� 33' en casa 8
Marte Capricornio 25� 41' en casa 6
J�piter Tauro 21� 48' en casa 10
Saturno Leo 13� 18' en casa 1
Urano Scorpio 11� 43' en casa 3
Neptuno Sagitario 15� 38' en casa 5
Plut�n Libra 14� 5' en casa 2
Nodo Norte Medio Libra 28� 5' en casa 3
Nodo Norte Verdadero Libra 27� 8' en casa 3
Ascendente Cancer 26� 0' en casa 1
Medio Cielo Tauro 15� 58' en casa 10

hace mucho que estudio, sin poder recibirme, esto implicaria q no lograre recibirme?,

Laura M dijo...

Hola Argentina Global, estuve viendo tus datos. Cuando me refiero al regente de la casa quiero decir el regente del signo que se encuentra en la cúspide de la casa. En tu caso el regente de tu casa IX es marte, que lo tienes en Conjunción a Mercurio en capricornio en casa VI y en trígono a Jupiter en Casa X. Es muy buen aspecto de realización en la esfera laboral pero te puede dar la elección de la vocación muy ligada a la deseabilidad social. Sin embargo marte es el planeta que cuadra a tu eje nodal, eso habla de precipitación e impaciencia... actuar por impulso.
El hecho que te cueste graduarte está en el eje nodal III y IX y Urano en III que no tiene salidas con aspectos favorables. Eso indica inconstancia e intermitencia en la dedicación a los estudios.
También tu sol opuesto a Saturno en I hace que las cosas que uno desea tarden en llegar.
Tienes muy buenos aspectos y otros tantos difíciles. Hay que aprender a manejar la impaciencia, la necesidad de ver resultados rápido, que te llevan a cometer errores y paradójicamente a tardarte más en lograr lo que quieres.
La entrada de Jupiter en Aries durante este año y el que viene transitando por tu casa IX debería ayudarte a lograr lo que deseas.
Saludos

ARGENTINA GLOBAL dijo...

Hola Laura, gracias por responderme , mi nombre es Diego, estudio lic. en Economía , me quedan 3 finales y el trabajo de grado, pero por momentos siento que no voy a recibirme, el tema con respecto a la impaciencia que comentas es cierto, soy una persona muy nerviosa internamente y muy ansiosa. Esto es por problemas que he tenido con mi Padre en el pasado, tengo 33 años y cada vez me cuesta mas estudiar , por eso cuando vi tu blog te escribí, muchas gracias , un beso