14.9.08

La Casa IV

Mis bisabuelos maternos con sus 14 hijos. Siete hembras y siete varones. (Italia entre 1925-1930)



Aquellos que nunca se preocupan por sus antepasados jamás mirarán hacia la posteridad.
Edmund Burke (1729-1797) Político y escritor irlandés.



La Casa IV es la segunda casa angular. También llamada Fondo del Cielo (Imum Coeli) se le asigna el signo de Cáncer y a la Luna como planeta asociado en el zodíaco natural.

Esta es la Casa que habla de los orígenes, de nuestros ancestros, de nuestras tradiciones y costumbres, en ella encontramos la herencia psíquica, material, genética y cultural derivada de la familia. Al ser una Casa de agua, contiene elementos inconscientes que pertenecen a nuestros antepasados: ellos continúan actuando en nuestra vida bajo forma de costumbres, tradiciones, automatismos o… fantasmas.

En la Casa IV encontramos el punto de referencia para la identidad y el sentido de pertenencia grupal gracias a los lazos de sangre y al apellido. Si bien la familia nos otorga una forma de identificación y seguridad -es el grupo de pertenencia primario- también puede generar en nosotros una suerte de dependencia psicológica que atenta contra nuestra individualidad y la posibilidad de encontrar nuestros verdaderos intereses, gustos y formas de entender la vida.

Las personas con planetas personales en esta Casa tenderán a ser muy familiares, con cierta dificultad para lograr la separación del hogar. Sus vidas girarán en torno a la familia de origen e intentarán prolongar los valores y tradiciones que fueron inculcados por sus padres. Generalmente la presencia de varios planetas en esta casa muestra círculos familiares cerrados, donde lo exterior es percibido como amenazante, diferente, que atenta contra los valores tradicionales. Esta dinámica a su vez genera más aislamiento y la tendencia del clan familiar a mantenerse separado del medio social.

En un sentido psicológico, la Casa IV es la Madre. Para la corriente de la Astrología psicológica este sector y los planetas que allí se encuentren representan a la madre y cómo es percibida subjetivamente por el consultante. Hay otras vertientes que afirman que este sector representa más bien al padre, ya que es él quien otorga el apellido. Esta es una consideración cultural, ya que hay países en los cuales el apellido es dado por la madre.

Independientemente de padre o madre, es importante considerar quién ejerce la función materna. Es decir, quien se ocupa de las actividades de cuidado, alimentación y atención del niño en sus años de formación. Por este motivo prefiero considerar que los planetas que se encuentran en la Casa IV, más que referirse a un progenitor en particular, describen una atmósfera o ambiente familiar y lo cómodo o no que pudo sentirse la persona en él. Con Júpiter encontramos un ambiente seguro y generoso, abundancia y necesidad de vinculación social. Con Saturno un clima austero, seco en la expresión de las emociones y exigente, lleno de responsabilidades. Urano mostrará aire de desapego, el corte del cordón umbilical de forma temprana y abrupta . Neptuno, un ambiente ambiguo, bohemio y espiritual mientras que con Plutón secretos, represión y tabúes.

Interpretada en conjunto con la Luna natal, la Casa IV y los planetas que allí se encuentren nos darán un panorama amplio sobre cómo ha sido la niñez de la persona, del sentimiento de seguridad emocional y la fuerza que ha ejercido y sigue ejerciendo la familia en su vida.


En el plano más concreto este sector habla de la casa como espacio físico. Todo lugar que tenga un techo se encuentra representado por este punto de la carta. De manera que también oficinas, locales, terrenos, inmuebles, propiedades, están representados en ella.

La forma en que construimos y nos relacionamos con el concepto de hogar lo encontramos en la IV. Aquí podemos ver si la persona tiene techo propio, si vive errante, si a pesar de los esfuerzos no logra tener la casa que tanto añora, si vive
lejos de la familia o si no ha logrado salir del nido.

En cuanto a actitud frente a la familia tenemos quienes pudiendo, no desean volver más a su casa de origen, quienes se van y no vuelven, quienes no quieren regresar pero las circunstancias los obligan a hacerlo…. son tantas las situaciones ligadas al lugar de origen, al pais, al hogar, a la casa, a la madre… y todas ellas pertenecen a la esfera del IV.

Las constelaciones familiares de B. Hellinger son un ejemplo claro de la energía de la Casa IV a nivel terapéutico. Según esta corriente, la familia como sistema repite a lo largo de las generaciones los conflictos inconscientes no resueltos como una forma de reestablecer su equilibrio interno. Los secretos, tabúes, traumas, son reeditados por los miembros una y otra vez hasta que no se hayan sanado las heridas. La función de esta terapia es redimir la historia y dinámica familiar de manera conciente para no continuar recitando de forma automática los libretos que no nos pertenecen. Las familias cargan con “guiones” o mitos, arquetipos que rigen su estructura: problemas de dinero, de salud, accidentes, secretos, muertes, etc. Ir a los orígenes y desempolvar los arcones de las fotos de familia a nivel psíquico es también trabajo de la casa IV.

Astronómicamente esta Casa es el punto de mayor oscuridad, representa el momento en que el Sol está “oculto”, o bien la media noche. En este sentido se simboliza como la Casa “del final de la vida” haciendo referencia que allí podemos ver cómo serán los últimos años de vida de la persona (no la muerte -que es un tema específico de la casa VIII). Una vez que se ha salido del hogar, realizado -o no- la propia vida, hay un retorno, una re conexión psíquica con los antepasados. Es una manera de “repliegue” de la psique, de retorno a los orígenes, de volver a estar en contacto con la energía primordial creadora que nos contuvo ante de llegar al plano físico. Allí queremos estar de nuevo con quienes nos precedieron, con la finalidad de reencontrarnos, tal vez para poder tener una mejor comprensión de nosotros mismos gracias a la energía del clan. Tal vez esa energía que en algún momento rechazamos con vehemencia, seamos capaces de honrar desde la conciencia de pertenencia.

11 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Me parece increíble lo que tú y yo hemos publicado el mismo día.

Besos.

Laura M dijo...

La luna en el signo de Piscis nos puso las antenas en la misma frecuencia...
Mágico!
Laura

Carlos dijo...

Hola Laurita!. Que EXCELENTE blog. Te envíe un correo está con este nombre pero en YAHOO. PA que no me lo borres como SPAM! jijiji =)

1 abrazo

Carlos

Andever dijo...

muchas gracias Laura por tanta información que me es de tanto beneficio.

Laura M dijo...

Carlo: ya he contestado a tu email
Andever:gracias a ti por participar de este espacio.
LM

Laura M dijo...

Carlo: ya he contestado a tu email
Andever:gracias a ti por participar de este espacio.
LM

Flavio dijo...

¡Felicidades por esta serie sobre las Casas Astrologicas! aterrizas los conceptos de una forma bastante lúcida. Estaré al pendiente de las siguientes entregas.

Lilit dijo...

Me di una vuelta por tu espacio y que bien se está por aqui!! eres tan clara y didáctica, aprendo mucho contigo Laura! gracias!
Un besito y te felicito.

Laura M dijo...

Flavio, Lilit, gracias por el incentivo. A veces cuando estoy tan cansada y casi no me alcanza el tiempo para escribir me pregunto si el esfuerzo vale la pena. Parece que sí... cariños
LM

Lilit dijo...

Claro que si! no desistas, siempre vale la pena, ánimo y mas besos!

Anónimo dijo...

Hola de nuevo.en esta casa como ya te he puesto en otro comentario, tengo tres planetas y aunque mi padre ha sido el que ha hecho de madre, tengo un poco de miedo de conectar con la familia de mi madre(no los conozco) pero mejor para mi porque es una familia...vamos almodovar tendria para tres peliculas de las fuertes, esque mi abuela tenia luna pluton...destructiva.Bueno al tener saturno, pluton y marte en escorpio, no me escapo ni dando saltos verdad???HOLLLSSS