23.7.08

La Casa I: El Ascendente



El cuerpo no es más que un medio de volverse temporalmente visible. Todo nacimiento es una aparición.


Amado Nervo (1870-1919)
Poeta, novelista y ensayista mexicano.




La casa I es lo que conocemos como Ascendente. Su nombre hace referencia al signo que se encuentra ascendiendo al Este para al momento del nacimiento. En la rueda zodiacal está asociada al signo de Aries y al planeta Marte. Se dice que es la casa del Yo y marca el punto de entrada del alma en el plano físico, quedando sellada al cuerpo con el primer hálito de vida.

Por su analogía con el planeta Marte, indica el momento de separación física de la madre, ese instante en que nos convertimos en individuos y comenzamos a vivir nuestro programa de vida. Ya no estamos contenidos en el útero materno, ahora debemos ser capaces de respirar por nuestros propios medios. Es justamente el primer respiro el que nos conecta con la vida terrestre y permite que las energías del plano astral empiecen a fluir por nuestros vórtices energéticos o chakras. De esta manera se establece la conexión energética del individuo con el cosmos, siendo los chakras los canales de interacción con las energías planetarias.

Sin duda el Ascendente representa un momento de transición, un punto atemporal ente inconsciente y conciente, entre la vivencia intrauterina y el mundo externo. Si hay planetas muy cercanos al Ascendente nos pueden dar información sobre el momento del nacimiento: si fue un parto complicado donde estuvo en peligro la vida del nativo (Plutón), si fue rápido sin complicaciones (Júpiter), lento (Saturno), atípico (Urano).

El Ascendente asociado al momento del nacimiento, al gran comienzo, indica la manera como tendemos a afrontar las situaciones nuevas de la vida, los cambios. Es la forma como enfrentamos la vida misma, como percibimos la existencia. En cierta forma puede asociarse al arquetipo de la Iniciación. Júpiter en la Casa I nos llenará de entusiasmo y optimismo, tal vez nos haga esperar demasiado de las situaciones y ser exagerados en nuestras percepciones. Saturno puede hacer que tengamos miedo al cambio y mostremos la tendencia a la soledad como forma de defensa frente a la incertidumbre de lo nuevo.

La Casa I es un punto de evolución en el tema natal, como casa angular es un sector de gran intensidad energética donde podemos tener mayor control sobre nuestro destino, ya que en esta casa nos hacemos concientes de nuestra identidad y del poder personal frente a la vida. Si hay planetas en la Casa I, estos mostrarán su influencia amplificada hacia el resto de la carta. Así como los planetas posicionados en el horizonte muestran un mayor tamaño (debido a un fenómeno perceptivo), aquellos que se encuentren en el Ascendente irradiarán su energía con mayor intensidad.

Para los antiguos, la Casa I marcaba el temperamento, es decir las características constitucionales dadas por lo biológico, determinando la morfología corporal y ciertas características psicológicas asociadas. La teoría de Hipócrates sobre los 4 humores puede ser una forma de aproximación a esta comprensión y servir de analogía con los cuatro elementos y las cuatro funciones de la conciencia propuestas por C. G.Jung.

Dentro de la tradición astrológica el Ascendente dota a las personas de ciertas señas físicas asociadas al signo que allí se encuentra. Un ascendente Escorpio tendrá la nariz aguileña y mirada profunda, un geminiano no podrá mantenerse tranquilo durante mucho tiempo, el Sagitariano tenderá al sobrepeso. Sin embargo sabemos que estas generalizaciones rayan en la simplificación y no permiten tener una visión holista e integrada del individuo.

Otro punto de análisis de la casa I está relacionado a la imagen corporal, la auto percepción, la forma como percibimos nuestro cuerpo y en consecuencia cómo nos proyectamos al mundo externo. Es por este motivo que tradicionalmente se suele afirmar que la Casa I es “cómo nos ven los demás” siendo en realidad consecuencia de nuestra proyección personal hacia el exterior.

La Casa I es un punto fundamental a la hora de interpretar un tema natal.
Debemos corroborar la hora de nacimiento con el consultante ya que esta es el punto de partida para el análisis de las casas y de la carta en general.
Tomaremos en cuenta el planeta regente del ascendente y los planetas que en ella se encuentren, así como otros planetas que hagan aspectos al Ascendente.

El Ascendente completa el cuaternario microcósmico: El Sol es el Fuego, La Luna el Agua, Mercurio el Aire y el Ascendente la Tierra, él representa el plano físico, que nos hace partícipe de la realidad terrestre.

3 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Sigo alucinando. De verdad.

Besos.

Mar dijo...

Felicitaciones desde argentina, excelente articulo, excelente blog!, muy buen aporte, ya lo recomende.

saludos de una "colega" desde el hemisferio sur.

Laura M dijo...

Toro, gracias de nuevo por tu presencia

Mar, gracias a tí por la difusión y por tus palabras. Pasaré a dar una vuelta por tu blog

LM