18.3.07

El ciclo solar, la semilla de la vida y el equinoccio de Primavera

Por Laura Morandini


Los ciclos de la naturaleza, el crecimiento de las plantas y árboles en primavera y verano, así como su posterior decadencia en otoño y adormecimiento en invierno dependen, simbólicamente, de la energía solar en su recorrido a través del Zodíaco.
El carnero de Aries, con su fuerza vital y reproductiva, anuncia el empuje e ímpetu de la primera semilla en primavera; mientras que el Toro da arraigo y alimenta a la tierra para el crecimiento de las plantas, rigiendo también la unión y apareamiento de los animales. Géminis describe la interconexión entre los diversos reinos de la naturaleza y Cáncer muestra cómo ésta se llena de la linfa vital. En pleno verano el León anuncia el inmenso poder del Sol y Virgo, la cosecha y la semilla para el año sucesivo. Libra advierte la entrada al equinoccio de Otoño con sus fuerzas equilibradas de luz y oscuridad antes de que el calor del Sol empiece su debilitamiento y decaimiento, manifestado en Escorpio, signo de muerte y resurrección. En Sagitario el año llega a un período de reflexión, indicado por el arquero que mira hacia atrás mientras se dirige hacia el solsticio de invierno, el período más frío del año. En este punto aparece Capricornio, que representa esa etapa de transición en la que el Sol comienza lentamente su ascenso. Con Acuario, por su parte, un hombre que vierte agua en el suelo muestra las lluvias invernales; mientras que Piscis ilustrando los movimientos acuáticos subterráneos es la manifestación del inicio de un nuevo ciclo.

Así el Sol en su recorrido de un año a lo largo del Zodíaco revela una naturaleza en evolución y renovación constante a través de sus ciclos de nacimiento, muerte y renacimiento, tema recurrente en rituales antiguos y festividades que honraban a la Madre Tierra.

Durante este recorrido los cuatro puntos de cambio de estación son conocidos como Equinoccios (puntos de equilibrio entre luz y sombra) y Solsticios (predominio de la luz en verano y las sombras en invierno).
Durante el Equinoccio de Primavera , el Sol (en su recorrido aparente alrededor de la tierra) asciende desde el hemisferio Sur hacia el Norte y el punto donde se “encuentra” con el Ecuador marca la llegada de la luz. De tal manera que estamos pasando de la sombras del invierno a la luminosidad de un nuevo comienzo.
Simbólicamente implica cierre de ciclo, dejar atrás viejos patrones, encarar los nuevos comienzos con entusiasmo e iniciativa. Se da la renovación en la naturaleza y este ciclo debería resonar en nuestro interior en alguna área específica de nuestra vida. Este año, además le precede el eclipse Solar del día 19. Siendo su cualidad Plutoniana, haciendo aun más fuerte y evidente la ruptura con lo que ya no sirve o no nos pertenece.

El Equinoccio de Primavera será el día 21 de Marzo a las 00:09 minutos según la hora de Greenwich. Es decir que para los que geográficamente estamos hacia el oeste debemos restar las horas pertinentes a nuestra ubicación. Por ejemplo para los que vivimos en Venezuela, será a las 08:09 pm del 20 de Marzo (-4h).

No debemos hacer cosas grandiosas para conectarnos con esta energía. Los rituales son medios de conexión con lo sagrado y la conciencia que tengamos sobre lo que hacemos es lo más importante. Repetir rituales que no tengan sentido para nosotros sólo con las expectativas de lograr cambios mágicos puede resultar muy estéril. La invitación entonces es a realizar una conexión personal (o grupal si hay empatía entre quienes lo realizan) en un pequeño espacio sagrado que puede ser desde un altar hasta un lugar energéticamente mágico para nosotros. Recordemos que el espacio sagrado está manifestando externamente ese espacio sagrado interior.
Simplemente una caminata en soledad en la naturaleza puede servir. Los más ritualistas encontrarán maneras más elaboradas y símbolicas para enfrentar este nuevo comienzo anual.

Se pueden utilizar flores, frutas, plantas, piedras, cristales, conchas marinas, etc. Estos y otros elementos de la naturaleza que puedan generar en nuestra psique un punto de conexión con la Madre Tierra y la noción de renovación. Un momento de silencio interior para meditar sobre las cosas nuevas que están llegando a nuestra vida tal vez nos permita estar más concientes hacia donde nos dirigimos y sencillamente vivir conectados con nosotros mismos y nuestro entorno. La vida diaria nos lleva a estar en “automático” y a olvidar que nuestra vida es… nuestra, pero siempre en conexión con lo superior.
Feliz renacimiento.
Laura

3.3.07

Marzo: Mes de Eclipses

Por Laura Morandini

Este mes, el día 3, presenciaremos un eclipse de Luna, mientras que el día 19 será el eclipse de Sol. Me gustaría trabajar algunos aspectos en relación a este fenómeno y empezar definiendo los tipos de eclipse y su simbolismo.

Un eclipse puede ser de Sol o de Luna. En el eclipse de Sol, visible sólo de día, la Luna se encuentra entre el Sol y al Tierra . Desde la Tierra observamos como la Luna “tapa” al Sol. Es decir, que la Luna se encuentra en su fase de Luna Nueva, los astrólogos decimos que el Sol y la Luna están en conjunción o transitando por el mismo signo.

En el eclipse de Luna, sólo visible de noche, la Tierra se encuentra entre el Sol y la Luna proyectando su sombra sobre esta última. Como la Luna no tiene luz propia sino que refleja la luz del Sol, este es un fenómeno que sólo puede ocurrir en la fase de Luna Llena. En lenguaje astrológico es cuando la Luna y el Sol se encuentran en oposición o transitando signos opuestos. La Tierra se encuentra en el “medio” entre ambas luminarias.

Todos los meses tenemos las fases de Luna Llena y Luna Nueva pero no todos los meses tenemos eclipses, se deben dar otras condiciones astronómicas que involucran, entre otros, a los Nodos de la Luna.

En astrología karmica, el Sol representa el destino del Alma en la presente encarnación, aquella energía potencial arquetípica que debe ser desarrollada a través de la voluntad. Psicológicamente representa a la conciencia y por tanto es nuestro camino heroico de auto-descubrimiento. La Luna, por el contrario, es un gran archivo karmico, contiene la información de nuestras encarnaciones pasadas; automatismos, apegos, condicionamientos que nos impiden evolucionar, los lazos y ataduras al pasado, a lo conocido. Pero ella también es depositaria de los dones karmicos. Psicológicamente es el inconsciente personal y todo el material que allí se encuentra esperando a ser despertado.

El Eclipse Lunar ocurre 15 días antes o 15 días después del eclipse Solar. Si ocurre antes, representa un aviso, es la epifanía de un proceso que quedará sellado con el eclipse Solar. De tal manera que el eclipse del día de hoy será un “abreboca” o preparación para el eclipse Solar del 19. Están en íntima relación. Y no solo esto. La duración y efecto de un eclipse no es puntual del día, ni del mes en curso. Su efecto se prolonga hasta el próximo eclipse solar/lunar dentro de 6 meses. Estamos hablando de procesos conciente/inconsciente, pasado/futuro, apego/voluntad. Y estas dicotomías tienen sus ciclos. De manera tal que debemos analizar qué vivencias traerán los eclipses este mes para entender su proceso hasta el próximo eclipse de Luna del 28 de agosto de 2007 y el de Sol del 11 de Sep 2007.

Con el eclipse de Luna las memorias del pasado karmico parecieran agitarse, puede ser que nos sintamos con un movimiento emocional interior muy intenso. Estaremos hipersensibles, irritables, también con interés por explorar asuntos pasados (de esta u otras vidas). Sin embargo aquello que buscamos no nos será revelado de forma completa, permanecerá el velo que impedirá la comprensión. La conciencia terrestre se interpone impidiendo aprehender el significado. Será importante esperar al eclipse de Sol y observar hacia donde quiere llevarnos. Se trata de estar atentos a nuestro interior y a las imágenes internas que vayan surgiendo.


Este eclipse estará funcionando en el eje de los signos Virgo/Piscis. Indica que lo que será despertado a través de las fibras de la sensibilidad (Piscis), la razón se negará a aceptar por miedo a perder el control (Virgo). La lucha estará entre el mundo irracional, húmedo, sensible de Piscis vs el análisis y necesidad de explicarlo todo de Virgo. Intuición vs razón. Corazón vs lógica.

Los nacidos entre los días 2 y 5 de Marzo y entre el 4 y 7 de Septiembre serán los más afectados por el eclipse. También los signos Géminis y Sagitario, específicamente los nacidos entre el 2 y 5 de Junio y el 4 y 7 de Diciembre se verán afectados pero con menor intensidad.

Al analizar un eclipse es importante ver si hay algún planeta involucrado en la dinámica de las luminarias. Para este eclipse Lunar, Urano estará con el Sol.

Urano representa a Prometeo, que robando el fuego a los Dioses quiso darlo a los hombres. Es el gran “despertador de conciencias” el liberador. Este eclipse nos habla de un momento en que surgirán flashes de mucha intuición, como chispas súbitas de comprensión y trabajo interior que lleva a una hiperconciencia de algún aspecto importante en nuestras vidas. Pero, por tratarse de la cualidad de un eclipse, no todo nos será revelado. Para aquellos que no tenga especial interés en el autoconocimiento, lo vivirán como acontecimientos externos que moverán sus estructuras de vida, sin entender muy bien los juegos de la psique, actuando en automático y con la conciencia ensombrecida. Pueden también ser accidentes o cambios inesperados que, para aquellos que no quieran ver más allá, parecerán acontecimientos desconectados y sin sentido.

El eclipse de Sol del 19 de Marzo será a los 28 de Piscis. Se encontraran el Sol y la Luna sellando un nuevo comienzo y tal vez reconciliándose en la lucha de razón vs intuición. Ganando esta última con todos los miedos que ello implica: confusión, desmembramiento, fusión, locura. Durante el eclipse de Sol, una -o gran parte.- de nuestra conciencia es oscurecida temporalmente por las memorias y automatismos de la Luna. Podemos decir que el inconsciente ahoga a la conciencia en el sector de la carta en que el eclipse se encuentra ubicado. Sube la marea de las memorias arcanas y ellas pasan a ser protagonistas, trayendo experiencias a nuestra vida actual que están íntimamente ligadas al pasado karmico. Pueden surgir visiones, sueños, intuiciones que nos conectan con quienes fuimos en el pasado confrontándonos con asuntos y lecciones sin resolver.

Esta vez los más influidos por esta energía serán los Piscianos nacidos entre el 18 y 21 de Marzo, los Virgo nacidos entre el 20 y 23 de Septiembre, los Géminis nacidos entre el 18 y 21 de Junio y los Sagitarianos nacidos entre el 19 y 22 de Diciembre. Así como el eclipse de Luna estuvo acompañado por Urano, este eclipse estará acompañado por Plutón /Hades que transita por Sagitario a los mismo grados del eclipse. Momento de limpieza interior, confrontación con nuestras partes menos amables. Confrontación con nuestra propia oscuridad, la Sombra.

Aquello que fue liberado por Urano en el eclipse de Luna, ahora debe ser asimilado, digerido y limpiado por Plutón. Sólo de esta manera podrá ser comprendido y así dar paso al nuevo proceso que gesta y promete el Novilunio.

Por último, la configuración de la carta astral individual, es la única que puede darnos respuestas precisas sobre esta influencia. Se deben explorar en profundidad los eclipses pre y post natales, los planetas involucrados en los mismos y el eje de los Nodos de la Luna.

La intención de este artículo ha sido aportar información que, en líneas generales pueda dar alguna luz sobre el significado de los eclipses y la dinámica simbólica y temporal que ellos encierran.

Espero les sea de ayuda.