31.12.06

El Mago - Arcano I

Por Ariell Chris & Laura Morandini


El Mago es un alquimista. Posee herramientas potenciales para su realización.
El Alquimista era un personaje que trabajaba sobre la transmutación del plomo en Oro. Es decir, la adquisición de riquezas a través de un proceso químico. Pero el verdadero trabajo del Alquimista era transformarse y transformar la materia bruta, pesada, la visión materialista de las cosas -prima materia- y llevarla hacia lo brillante, luminoso, la búsqueda de la esencia.

El Loco nos guiaba a través de las coincidencias hacia el Sol. Ahora el Mago/ Alquimista va a trabajar conscientemente en la transmutación de nuestra materia, la más burda: la ignorancia, y va a llevarnos hacia la conciencia y el conocimiento.A medida que el Alquimista trabaja con componentes químicos la esfera física, él mismo va operando esa transmutación en su interior. Lo externo es la simbolización del proceso que ocurre dentro de él: quemar y trasformar a Saturno -el plomo-, pulir cada defecto humano y llegar a la pureza suprema que es el Oro, la expresión completa del sí mismo, del Yo Superior.

El Loco ha llegado ahora a tomar un lugar fijo, convertido en Mago se ocupa en iniciar el trabajo personal con conciencia.El Mago posee la energía de los 4 elementos y la conexión con la Divinidad, así puede obrar --varita extendida hacia el cielo- en armonía con los designios celestes. Este símbolo de poder ha sido representado de muchas formas en las tradiciones: es la varita mágica poderosa en los cuentos infantiles, la espada ritual de los Templarios, el Anillo de Poder descrito por Tolkien, etc. El aprendiz cuando ha terminado sus estudios y pruebas en la vida cotidiana y ha ascendido siendo reconocido como iniciado, es honrado con la espada espiritual (Kundalini) -símbolo de poderes y capacidad de realizar milagros- convirtiéndose así en Mago. De aquí en adelante, el recorrido del Mago por los siguientes Arcanos, mostrará los diversos estados iniciáticos por los que deberá transitar, siendo el punto de prueba máxima para el uso adecuado del poder que le ha sido otorgado la confrontación con el Arcano XV -El Diablo- , donde pudiera perder la conexión con Dios siendo vencido por el miedo y el temor. Es la visión próxima de la llegada del Arcano XVI- La Torre- (destrucción y pérdida), que le puede llevar -o no- a la tentación de escaparse a ese destino. Por otro lado, es a través de este Arcano -XVI- que puede quemarse y purificarse -calcinatio- para poder continuar su camino ascendente de evolución y re-encuentro con el Todo.

El Mago es la energía del aprendizaje creativo. Hay personas que se quedan atascadas en este arquetipo y se convierten en estudiantes eternos sin nunca ejercer, respondiendo al arquetipo de Puer Aeternus, donde en su aspecto positivo muestra su capacidad imaginativa y creatividad, pero negativamente puede permanecer en la inercia sin utilizar los dones que le han sido otorgados.El Mago también tiene muchas variantes: puede ser el Mago que saca conejos de la galera. Ese personaje ilusionista al que observamos, conscientes que nos engaña pero que nos fascina por su habilidad. Puede ser También el Mago real, quien ya ha transmutado y enseña a otros a transformar el plomo en oro, pero puede ser tanto el farsante, el mentiroso o el que guía y enseña, dependiendo de su grado de evolución. Puede ser tanto aquel que nos inspira como el que nos engaña. La mentira y la verdad pertenecen al mundo del Mago. Si sale el Mago y al lado la Luna es el engaño. Si es el Mago y al lado la Estrella es una persona que guía por la vía del conocimiento.

El Mago también es el personaje que opera milagros, ya sea como ilusionista con trucos o una persona que verdaderamente hace milagros en la vida de otros y en su propia vida.La palabra milagro es el Mago. El es el principio de la Creación potencial en la tierra.

22.12.06

Signo del Mes: Capricornio

Por Laura Morandini


Misión: Trabajar el mundo de la materia recordando que esta es un medio y no un fin en sí mismo.

Planeta regente: Saturno.
Saturno representa tiempo, quien recuerda al hombre su condición humana temporal y circunstancial, su atadura a la materia y a las condiciones físicas. Es él quien aprisiona al alma dentro del cuerpo, por eso representa también la conciencia de la vejez y la muerte, realidades inevitables para todo ser humano.

Este planeta nos da la noción de presente, pasado y futuro, nos enseña el valor de la experiencia y a entender que es el tiempo quien siempre tiene las respuestas. Por eso con Saturno se debe aprender a discriminar el momento adecuado para actuar, sin apresurarnos en nuestras decisiones, sobre todo aquellas que implican cambios importantes en la vida.

Su metal es el plomo, representando la parte más densa de nuestra personalidad, la materia prima de los alquimistas como base para el proceso de transmutación en oro (Sol).
Nada de lo que obtengamos con Saturno será resultado de la suerte. Sólo si hemos sido honestos en nuestras intenciones, será benévolo en sus resultados.

En la Edad Media era conocido como el “Malefico Mayor” y actualmente se le identifica como el “planeta del karma”. El karma es la ley de causa y efecto, es decir, que toda acción que se haya realizado será devuelta con la misma intensidad. Esta ley ordena el universo y da sentido a lo que para una conciencia únicamente orientada hacia las apariencias, pudiera parecer una injusticia.

La energía de Saturno se puede manifiestar como seriedad, soledad, depresión, formalismo, distancia afectiva, rigidez. Pero también es la solidez, la construcción y todo aquello que permanece a lo largo del tiempo. La disciplina, una cualidad necesaria para todas aquellas actividades en las que se requiere de esfuerzo y dedicación para poder sobresalir, pertenece a Saturno. A diferencia de Júpiter, conoce los límites y es él quien se encarga de restringir las situaciones y colocarnos dentro de la realidad sin perdernos en exageraciones o fantasías.



Imágenes míticas: En la mitología Griega, Saturno/Cronos era un dios severo, líder que no quería perder su poder. Se tragaba a sus hijos para que no pudiesen destronarlo, así como él había hecho con su padre Urano, castrándolo. Sin embargo, su hijo Júpiter/Zeus logró escaparse y en su momento derrotarlo, convirtiéndose en dueño de los cielos y la tierra.

En el relato bíblico de Job, las pruebas a las que es sometido (su confrontación con la muerte, la pobreza y la enfermedad) pueden ser ejemplo de la resistencia de Capricornio frente a las adversidades y pruebas de la realidad.

Para los egipcios, el dios Khnum, representado como un hombre con cabeza de carnero y cuernos ondulados, era quien, entre otras cualidades, tenía la potestad de dar a los hombres el límite de su vida en la tierra, por esto era llamado el Señor del Destino.

Dinámica: El último signo de tierra representa el potencial para alcanzar el éxito social y lograr ascender en la realidad material. Para Capricornio el sendero de la vida se hace frío y empinado, debe enfrentar pruebas materiales difíciles, generalmente en soledad y ante la indiferencia de quienes le rodean. Adquiere la necesidad de poseer y construir a partir de la profunda conciencia de la carencia, presente desde los primeros años de vida, tanto en el ámbito material como el emocional. Estas experiencias le dan mayor fuerza para continuar y alcanzar los objetivos propuestos, que ya de por sí son exigentes.

La ambición sana de Capricornio es el ingrediente necesario para superar las dificultades, pero en exceso puede convertirlo en un ser poco sensible, centrado únicamente en sus intereses y metas. Puede mostrarse seco afectivamente, interesado en los vínculos en cuanto necesarios para moverse en sociedad. Aunque sepa ocultarlos, sus mayores miedos son el temor al ridículo y mostrarse inadecuado en público, por lo que gran parte de sus energías estarán dirigidas hacia las apariencias y el comportamiento socialmente correcto. Será extraño que muestre conductas fuera de lo establecido por las normas de la sociedad, ya que la respetabilidad es una cualidad que valora profundamente.

Un Capricornio frustrado mostrará los rasgos menos amables del signo, como la tendencia a estar deprimido y con actitud melancólica, culpándose por su incapacidad para realizarse, pero sin realmente intervenir activamente para cambiar su realidad.

Signo Opuesto: La sensibilidad de Cáncer muestra a Capricornio la importancia de los vínculos afectivos, de la intimidad, aportando equilibrio a una mentalidad orientada sólo a los logros materiales.

Piedra: Azabache. Conocida en la Edad Media con el nombre de ámbar negro, era utilizada como amuleto contra la brujería, la posesión y las pesadillas. Ayudaba a mitigar la melancolía y la ansiedad. Su denso color negro absorbe las energías negativas del ambiente y, transmutándolas, protege a su portador.

Planta: Amaranto. Llamada flor de la inmortalidad, se utilizaba en ritos funerarios paganos. También era utilizada por los aztecas y mayas en sus ceremonias. Se le atribuían propiedades curativas y de protección.

19.12.06

El Terapeuta y la Sombra en la Nueva Era

Por Laura Morandini


Para que las ramas de un árbol lleguen al cielo
sus raíces deben tocar el Infierno

Lema Alquimico Medieval

El término Sombra fue introducido por el psiquiatra suizo C.G. Jung dentro del lenguaje psicológico para referirse a una parcela de nuestro inconsciente personal. En la formulación de su teoría afirmaba que el hombre, en su trabajo de autodescubrimiento y autoconocimiento debía ir integrando a su psique los elementos inconscientes, con la finalidad de tener una mayor conciencia de sí mismo en el camino hacia la Individuación. Es decir, para llegar a convertirse en lo que realmente es y así desarrollar su potencial individual.

La Sombra está referida a los contenidos de nuestra psique oscuros y rechazados, no reconocidos, que tendemos a colocar fuera de nosotros. Se puede afirmar que a menor conciencia de la Sombra, mayor dominio de ella sobre nosotros. Conductas tales como “estar fuera de sí”, “perder el control”, “sentirse desbordado” son clave para identificar las situaciones en que se manifiesta. Afirmar: “no sé lo que me pasó”, “me sentí poseído por una fuerza ajena”, “yo me comporté así… pero en realidad no soy así”, son descriptivas de la acción de la Sombra. ¿Cómo podemos ser diferentes de como nos comportamos? Esta incongruencia nos está diciendo que alguien más domina nuestros actos y es necesario averiguar quien se esconde detrás de nuestra voluntad.

Las imágenes arquetípicas asociadas a la Sombra son aquellas que no resultan gratas a la conciencia: la ira, la avaricia, la mentira, la dependencia, el orgullo, el racismo, lo grotesco, la hipocresía, la muerte, el dogma, la codicia, la insensibilidad, la locura, entre otras. Todas ellas son expresiones inferiores de la naturaleza humana, pero humanas al fin, tan humanas y reales que nos topamos con alguna de ellas a diario.Rechazar, negar, culpar a otros, dar explicaciones demasiado elaboradas sobre nuestro actuar irracional, son mecanismos para defenderse de la Sombra. Callar y mirar dentro de sí puede ser un primer paso para su reconocimiento. Esto toma tiempo y compromiso. Jung, al respecto afirmaba que constituía un esfuerzo moral el trabajo de confrontación con la propia oscuridad.

Si la Sombra por definición es inconsciente, ¿cómo podemos identificarla? Debemos servirnos de los símbolos, los sueños, los actos fallidos, las proyecciones. Sólo a través del trabajo de auto-observación y reflexión podemos empezar a reconocer los elementos arcanos de nuestra psique inconsciente.

La sabiduría contenida en los mitos tiene mucho que decirnos al respecto. La Gorgona Medusa petrificaba con su mirada a quien osara desafiarla mirándola directamente a los ojos, y sólo Perseo pudo vencerla enfrentándola a través de su escudo, por reflejo. Esta imagen nos da una respuesta sobre el trabajo de Sombra: si nos sumergimos en un viaje hacia la oscuridad sin estar preparados, podemos quedar petrificados, helados de horror. Pero también nos dice que es el “otro” quien refleja aquello que no queremos ver en nosotros.

En las profesiones de asesoría y/o ayuda, se espera que todo terapeuta pueda ser un canal afinado y depurado para realmente poder prestar una labor eficaz. Si queremos que el agua fluya limpia y cristalina, debemos periódicamente limpiar de desechos sus canales. Si deseamos que un violín suene de manera armónica, es necesario afinar sus cuerdas. De igual manera, quien se dedique al trabajo terapéutico o de asesoría, debe realizar en sí mismo un trabajo de revisión personal, lo que ineludiblemente debe incluir el trabajo sobre la Sombra. Para Jung la primera parte del proceso terapéutico estaba enfocada en el estudio de los elementos Sombra de la personalidad para posteriormente adentrarse en la exploración de arquetipos más profundos.

El terapeuta, además de su trabajo de auto observación, debe tener conocimientos mínimos sobre el funcionamiento de la psique, de los mecanismos de defensa, de los procesos inconscientes que ocurren entre terapeuta y consultante, de las dependencias mutuas, idealizaciones, proyecciones, etc. Esto no garantiza el éxito de la terapia o consulta -si de éxito podemos hablar- pero proporciona un punto de partida medianamente sólido, además de responsable.

En las últimas décadas, el boom New Age masificó el arte terapéutico y lamentablemente gran cantidad de personas asumieron el rol sanador/curador sin la preparación adecuada. La nueva espiritualidad propone el encuentro con lo Divino excluyendo la exploración y depuración de las partes más groseras de la psique humana, vendiendo la trascendencia y la iluminación en cursos de fin de semana. Se asegura el contacto con entes angélicos y con el Yo Superior en unas breves y pocas sesiones.

Esta espiritualidad light, que ha ido edulcorando todo a su paso, simplemente niega y aparta a la Sombra, no contempla un trabajo interior de confrontación honesta consigo mismo. Lo oscuro ahora ha tomado matices rosados. Los arquetipos naturalmente densos también participan de esta ligereza, de manera que levitan entre nubes de algodón. Se ha banalizado el sufrimiento, porque se lo rechaza ¿Cómo un terapeuta que no ha tenido la intención de realizar un trabajo de revisión personal pretende guiar a otros en momentos de oscuridad?… Corren ambos el riesgo de quedar petrificados frente a la aparición de Medusa. ¿No sería más honesto empezar a depurar el Yo inferior para luego, aspirar al Superior?

La Sombra puede manifestarse de múltiples maneras en el quehacer terapéutico/holista. Aparece como Ego inflado en la convicción tácita de ser todopoderoso, es allí que nos identificamos inconscientemente con el arquetipo del Mago. “Yo soy quien tiene el saber, yo soy quien posee los poderes divinos, yo soy quien contacta con las fuerzas superiores”. Por ejemplo, esto se hace evidente hoy en día con la gran proliferación de “canalizadores”. No pongo en duda que existan personas que realmente tengan la facultad y el don de contactar con seres espirituales, sin embargo pareciera que súbitamente el don de la canalización ha sido otorgado en masa. ¿Cómo saber que la información recibida no es una proyección del mundo personal del canalizador, o bien de sus deseos y fantasías inconscientes? Esto puede acurrirle a terapeutas experimentados, astrólogos, tarotistas y sanadores. Todos aquellos que nos dedicamos a trabajar con el "otro" somos vulnerables a la influencia de la Sombra. Reitero la idea de que un “canal” debe estar muy limpio para poder realmente transmitir información confiable y energía de vibraciones elevadas. Por otra parte, la discriminación es el sentido que debería estar más alerta y agudo en el caso del receptor.

Desde el análisis del Ego, es interesante analizar la Sombra como orgullo espiritual. Muchos que se hacen llamar maestros, gurus o se venden como líderes espirituales muestran conductas veladas de fanatismo, sectarismo e intolerancia. Descalifican a aquellos que no pertenecen al mundo de la “espiritualidad” mirándolos del hombro hacia abajo, predican la empatía y la compasión pero no la practican. A este repecto, la congruencia entre el decir y el hacer es importante para discriminar el equilibrio interior y el nivel de conciencia de quien pretende ser un Maestro. Además, valga la acotación, el verdadero Maestro nunca pretende serlo, sencillamente lo es.

Otra manifestación de la Sombra es la charlatanería; aparece cuando utilizamos de forma oportunista la información o el conocimiento oculto para proteger y justificar las conductas del consultante o las propias. También cuando se utiliza para hacer interpretaciones o análisis no solicitados. Freud afirmaba que toda interpretación fuera del contexto terapéutico era considerada una agresión. A esto me refiero con los astrólogos de fiesta o los tarotistas de salón.

La Sombra también puede aparecer como poder, en la dependencia que generamos en el consultante: nos consultan queriendo burlar al destino pero paradójicamente no toman decisiones sin el consejo del "brujo" . Creo que quien tiene una mínima comprensión de los mundos espirituales sabe que todas las experiencias son necesarias para crecer en conciencia. Y la conciencia no se inyecta desde afuera. Se adquiere ó por vivencia ó por reflexión. Generalmente por la primera, mientras que por reflexión, se mira hacia adentro.
La vida debe ser vivida con conciencia personal. No podemos prestar al consultante un Ego ficticio compuesto de símbolos para él carentes de significado. Una vez llegué a escuchar: “mi astrólogo me dijo que viajara este año porque Júpiter lo tengo en la Luna… o algo así ....

El orgullo intelectual puede ser otra expresión de la Sombra. El lenguaje rebuscado y adornado que oculta nuestra propia ignorancia e inseguridad. De nada sirve hablar en un lenguaje técnico incomprensible para el consultante. Debemos desarrollar la capacidad de llegar al cliente de forma clara y sencilla, además de cercana. Recordemos que somos, fundamentalmente, traductores de símbolos.

Una vez que podamos tener un poco de mayor claridad sobre nuestras verdaderas motivaciones como sinceros buscadores, -dispuestos a confrontarnos- es que tal vez podremos cambiar desde adentro la imagen Sombra dentro de la Nueva Era que se mueve en el colectivo. Sólo entonces empezaremos a transitar hacia otro nivel de conciencia que nos permitirá profundizar sobre nuestra propia naturaleza y aspirar, desde lo profundo, a los mundos superiores.

15.12.06

La Emperatriz: Arcano III

Por Laura Morandini & Ariell Chris

Druid Craft Tarot

Mujer, verde, tierra, madre, campos, arraigo, vida...


Al Arcano III se le representa como una mujer embarazada. Forma así el complemento femenino/polar con la Sacerdotisa. La Sacerdotisa es el conocimiento, el misterio y la sabiduría. La Emperatriz es el disfrute de la vida, los campos abiertos, la naturaleza, el movimiento, representando así todo proceso natural creativo. Lo que se gesta en la Sacerdotisa nadie puede verlo, es Secreto. Lo que se va gestando en la Emperatriz es parcialmente visible aún antes de nacer.
La Emperatriz nos conecta con el mundo de la tierra, de las posesiones, de la madre Ceres. Es el receptáculo de algo que, a futuro, generará prosperidad. Representa el periodo de gestación de cualquier proyecto que queramos emprender. Cuando ese proyecto se concreta y asienta, ya es el Emperador. Ella es la gestación de la prosperidad. Es una energía Venusina, que nos conecta con el disfrute de la vida y el hacer que sus frutos sean aprovechados.
La Emperatriz se asocia a la energía del planeta Venus, es mujer, es Yin, es receptáculo, es tierra. Todas las imágenes masculinas, solares, pertenecen a la semilla, el que da la vida. Todo lo femenino/pasivo es quien recibe la semilla para alimentarla y traer un nuevo ser a la vida. Si la energía de la Emperatriz se encuentra bloqueada es el aborto de lo que se estaba gestando. Es la muerte prematura.
La Emperatriz es el complemento del Emperador, es la mujer que apoya a la imagen masculina para que triunfe, pero ella encierra al futuro Rey en su vientre por lo tanto es la Reina Madre. Goza de privilegios, como la prosperidad, el disfrute de la paz y la sensualidad de la vida. Ella, a diferencia de la Sacerdotisa, percibe y siente a través de los sentidos externos, su conciencia está orientada hacia los aspectos concretos y materiales de la existencia, teniendo dificultad para conectarse con realidades invisibles. Su naturaleza es terrena y tangible.
Se le puede asociar a la búsqueda de la seguridad y -en exceso- a la seguridad que aprisiona. La Emperatriz puede quedar adormecida en los placeres de la materia, impidiendo que los procesos sigan su curso natural. Aquí tenemos el valor desmedido por la belleza, la abundancia y la comodidad.
Ella engloba dentro de su arquetipo la generación de la vida, la plenitud, el bienestar, los deseos satisfechos. En su manifestación inarmónica puede utilizar su gran poder sensual para obtener cosas materiales, únicamente para gratificarse. El Arquetipo de las mujeres Emperatriz representa a personas que disfrutan de la vida, tienen una buena posición y las cosas les resultan fáciles, siendo el Emperador su complemento, aquel que la complace y quien, gracias a la estabilidad logra otorgarle la paz.
Negativamente representa la conciencia material de la vida, el funcionamiento a un nivel puramente sensorial, donde los falsos placeres confunden e invierten la escala de valores.
Con la Emperatriz podemos meditar para conectarnos con nuestro potencial creativo, con la tierra, para aprender a pisar firme y desarrollar la sensación de arraigo. También es útil para quienes tienen dificultad para disfrutar de la vida, de los pequeños placeres sensoriales y de todo aquello que implique darse permiso para gratificarse. Para desarrollar un sentimiento de paz y bienestar sustentado en madre natura.

7.12.06

Lilith: La Luna Negra


Durante los setenta años que duró el cautiverio de los hebreos en Babilonia, estos absorbieron gran parte su bagaje cultural y simbólico, incluyendo a la diosa oscura lunar Lilith. A esta diosa Babilónica se le representaba como una mujer alada con pies de águila y una vagina en la frente; a veces esa vagina era dentada: queriendo simbolizar a la mujer devoradora. A ella le rendían culto.
Antiguamente las diosas lunares guardaban relación con la luna llena y la luna nueva y los rituales asociados a la magia blanca y negra respectivamente. Estas imágenes de diosas blancas y oscuras en las diferentes culturas tomaron nombres diversos pero todas hacían referencia a la misma energía Madre, la de la Luna y sus fases.
Lilith astronómicamente no corresponde a una fase lunar sino al punto de mayor alejamiento de la luna en su órbita alrededor de la tierra. Esta imagen astronómica revela gran parte de su simbolismo velado: lo más cercano se hace distante, representa lo inalcanzable, lo deseado pero imposible.
Lilith, también es un fruto hebraico relacionado a los libros de sabiduría del Zohar. Se cuenta que Lilith fue la primera esposa de Adán, pero ella no había encarnado en el mundo material, no poseía un cuerpo físico. Mantenía relaciones desde el mundo astral mientras Adán dormía (lo que en el mundo medieval eran llamados Súcubos e Incubos, entidades Luciferinas masculinas y femeninas que seducían a los místicos célibes en sus sueños y les absorbían la energía vital sexual). Del fruto de estas relaciones sexuales de Lilith con Adán nacieron millones de demonios.
Lilith además se atrevió a hacer algo prohibido: nombrar a Dios por su nombre secreto (YHVH) el Tetragrámaton. Y por ello fue expulsada del Edén y obligada a casarse con Samael, unos de los nombres del ángel caído.
El nombre secreto de Dios no se podía pronunciar, porque equiparaba momentáneamente al blasfemo con la deidad (Hybris). Lilith lo pronunció como un acto de trasgresión: La Hija insumisa fálica frente al poder paterno todo poderoso.
Dios entonces crea a la primera mujer física: Eva. Pero Lilith deseaba a Adán con los códigos de obsesión, fascinación, trasgresión, rebeldía, lo que representa una atracción tan intensa que podría generar nuestra propia expulsión del Edén, la destrucción de nuestro mundo Paradisíaco y el encuentro con la Guardiana del Umbral. Lilith se convierte en serpiente, símbolo de la sabiduría, pecado y tentación, ofreciéndole la manzana a Eva, como una especie de rivalidad y venganza. Eva representa a la Luna Blanca., es la mujer sumisa al hombre, dependiente, que no posee identidad propia siendo receptáculo pasivo del Anima. Por el contrario, Lilith es la mujer anterior al hombre, quien lo utiliza como instrumento iniciático para así llevar a cabo EL GRAN COMBATE, pero NUNCA para depender de él. Las relaciones sexuales de Eva con Adán eran para procrear, en cambio Lilith mantenía relaciones con Adán para satisfacerse.
La Sacerdotisa del Tarot -Arcano II- expresa tanto a la virgen Maria como a la prostituta sagrada -María Magdalena- Tenemos siempre la tendencia a separar lo bueno de lo malo y son sólo polaridades de la misma unidad, es así que las sacerdotisas antiguas eran vírgenes sagradas pero no vírgenes necesariamente en lo concreto. Era la mujer que no pertenecía a ningún hombre, representando más el resguardo de un espacio psíquico. Las sacerdotisas a través del acto sexual adquirían fuerza y dimensión dentro del templo donde ellas estaban destinadas a iniciar a los hombres en la sabiduría de los dioses. Aquí se unían las fuerzas claras y oscuras de lo femenino.
Lilith es una presencia ausente, la nostalgia de lo distante. Al igual que la Sacerdotisa del Tarot – Sofia-, Lilith es el silencio, la voz interior, la Sabiduría, sin embargo las vías de acceso a la interioridad son diametralmente opuestas en ambas: trasgresión vs aceptación del Orden Celeste.
A Lilith se le ha identificado con lo negro, lo oscuro, la parte sombra de la psique. Lo negro como sinónimo de la noche. La noche nos conecta con nuestro ser íntimo. Gran parte de los aprendizajes y poderes espirituales ocurren durante la noche. Lilith es un canal de energías arquetipales poderosas. Si tomamos contacto con nuestro mundo interno estando en desequilibrio, serán los instintos negativos los que aflorarán, es decir, la noche no es objetivamente de demonios, es un momento de encuentro con nuestro ser íntimo. Lilith es un canal, un puente de visión interna y búsqueda que trae a la superficie los poderes de la psique, tanto bajo la forma de Angeles asistentes o Demonios torturantes.
Ella es un vehículo que obliga a mirar hacia adentro porque es una energía que nos transporta hacia la conciencia de lo absoluto fuera de toda ilusión y circunstancia de lo que creemos ser -Maya-. Lilith no miente. El inconsciente no miente. Lilith libera la psique, si en nuestra noche hay murciélagos, saldrán murciélagos, pero si en nuestra noche se encuentra nuestro Oro Alquímico, también lo encontraremos. El encuentro con el inconsciente, con la parte mas profunda, va también al rescate de vidas pasadas, se orienta hacia la necesidad de cambio.
Todos en un determinado momento de nuestra vida nos encontramos con Lilith. Ella conecta con procesos de interiorización. Sin embargo no se puede exigir a una persona que no esté pasando por un proceso arquetipal de Lilith que se interese por ella.
Lilith es sin duda una energía ligada al afecto, a las relaciones y manifiesta procesos de corte y separación a nivel de vinculación.
En una carta femenina muestra la dicotomía entre la “buena” y la “mala” mujer. La “mala” mujer vive sola, es autosuficiente, trabaja, no necesita de un hombre para casarse, para que la mantenga. Puede compartir su vida con quien ama. Sin embargo Lilith no era pareja de Adán, se satisfacía sexualmente con él. Lilith no era pareja de nadie. Ella es la mujer que no pertenece a ningún hombre, la mujer fálica, dominante, poderosa, se basta a sí misma.
La Luna blanca es la mujer incapaz de independencia, que sale de la casa de los padres a los brazos del marido “de la cuna a la cama”, destinada a tener hijos, mantener el núcleo del clan familiar, complacer al hombre.
En una conciencia masculina que no tenga a Lilith integrada se transforma en la amante. Por el contrario, si hay integración de ambos aspectos femeninos la esposa puede ser ambas Lunas: madre y amante.
Dentro de una educación convencional, un hombre que niegue o no tenga conciencia de Lilith, es el hombre que elige a la mujer que ejemplifique puramente las virtudes del arquetipo lunar, mientras que a la amante la busca en otras partes de su vida, fuera del núcleo familiar.
En las mujeres, puede ocurrir que supriman completamente a Lilith. Pero la van a proyectar en “la otra”, en la amante. Si una mujer suprime toda su capacidad de seducir, atraer y fascinar, automáticamente lo vivirá por reflejo. Allí es donde se da el sufrimiento de Lilith: la infidelidad, el corte, el divorcio, las historias de pasiones desmedidas y extremas .
El hombre Lilith es el hombre polarizado hacia lo femenino, representado por el artista, el místico, un ser magnético que encarna lo inalcanzable pero prohibido, y en algunos casos destructivo (Pablo Picasso p.ej). Como Lilith es una energía ligada al polo femenino muestra a un hombre que no encaja dentro de los cánones tradicionales pero que se orienta hacia el polo femenino sin que esto signifique afeminamiento, es sensible, soñador, posee búsqueda interna e imaginación. Algunas veces se puede manifestar como homosexualidad.
Lilith representa el conocimiento cuando ofrece la manzana a Eva porque la pareja primordial vivía en una etapa de ingenuidad tal que no tenía autoconciencia, ni conciencia de su entorno. Es lo mismo que el fuego de Prometeo, antes que Prometeo robara el fuego, el hombre se mantenía feliz en un estado casi animal. Este Titán tuvo que robar el fuego y sufrir en carne propia las consecuencias para que el hombre tuviese conciencia. Es así que Lilith muestra el mismo proceso prometeico de la historia del fuego y su desafío a Zeus. Ofreció la manzana movida por la venganza sin saber que era un instrumento de la Voluntad Suprema, dadora inconsciente de sabiduría para que el hombre saliese de su Paraíso Lunar donde estaba protegido y seguro. Lilith le da la manzana a Eva para que Adán pudiese elegir por amor, cual de las dos pudiese ser mejor para él –Bifurcatio, el Arcano VI del Tarot- . Todo depende del parámetro moral con el que se cuente la historia. Sin trasgresión no hay movimiento psíquico, por esto Lilith no es únicamente una fuerza o energía demoníaca sino una energía conectora con los cortes y rupturas necesarios en nuestra vida para el crecimiento y la evolución.
Por este acto de dar la manzana Jehová condenó -paradójicamente- a Lilith a que cada día muriesen mil de sus hijos. Por eso en Babilonia cuando un niño iba a nacer escribían en la puerta de entrada “que Lilith no venga a nuestro hogar” porque ella representaba a la asesina de niños.
Si nos referimos a la cultura Latinoamericana encontramos a la Llorona y a la Sayona que son dos arquetipos que hacen referencia a Lilith. La Sayona sale de noche en lugares solitarios, atrae a los hombres en cruce de caminos, -muy Hécate- y los seduce para luego matarlos. Aquí entramos dentro de un polo del arquetipo, la mujer que fascina, la amante, la que no es para casarse pero que atrapa y puede destruir, destruir matrimonios, familias ya que hechiza al hombre quedando este tomado por su propio lado sombrío no integrado.
En la Llorona se encuentra a Lilith que lloraba la muerte de sus hijos. En la muerte de los hijos, (simbólica o real) Lilith va ligada al aborto ya que en ella el acto sexual es para la satisfacción y no la procreación. En este sentido es la negación de los hijos y/o la legalización del aborto o pérdida de ellos.
Lilith se le asocia a los puñales, sables, dagas, cortes, bisturí, cuchillos, por eso tiene una hoz como Saturno. Lilith es la fuerza del “no” o es la forma del “si” oponiéndose a cosas, personas y situaciones. Es el todo o nada, absoluta, la presencia de la ausencia, separaciones, distancia, duelos, procesos iniciáticos que nos llevan a un cambio de vida, a mirar hacia adentro, la introversión, sacar la sabiduría interna. Lilith es silencio. Es decir las cosas sin hablar, es la fuerza de la mirada, la intensidad de los gestos, el temblor interno que expresa la emoción, pero en silencio.
Ella es la Diosa de los secretos, los tabúes, la fascinación o el rechazo por lo prohibido. Si rechazamos amargamente al objeto que nos fascina preocupados por el “qué dirán social” nos castramos, y mutilándonos, la daga de Lilith nos devuelve a la ley establecida de la mano del verdugo moral. Si decidimos trasgredir, nos auto-marginamos en un exilio doloroso e iniciático.
Ella es un receptáculo de fascinación pero a la vez de insatisfacción, es una deidad que vampiriza.
Lilith es el acto sexual y sus herramientas (Yoni/Ligan – Pene/Vagina) es la energía del Kundalini, la Divina serpiente que asciende gradualmente por la columna vertebral iluminando el Chakra Corona, propiciando el despertar espiritual. Por lo tanto Lilith y Plutón son la llave de la magia Tántrica. Es por esto que antiguamente las Prostitutas Sagradas eran vehículos para la conexión de los iniciados con el Uno, hoy en día pareciera que Lilith ha desterrado definitivamente de nuestra conciencia a Venus – el amor- y a la Luna Blanca –el sentido de pareja y familia- llevando a la satisfacción inmediata de la sexualidad, limitándose a la genitalidad y perdiendo su sentido trascendente. Esta es una mala utilización de la energía de Lilith, así como todas las perversiones y aberraciones sexuales.
Lilith es un instrumento de la individuación, partera y nodriza crepuscular del Averno, que confronta a finales de ciclo y nuevos comienzos frágiles, es la hiperconsciencia del No Ser . Allí donde está Lilith nos diferenciamos, separándonos, forzados por las circunstancias del Destino -Karma- de nuestros apegos lunares.
La palabra clave de Lilith es cortar con los apegos que nos han estancado en nuestro peregrinar espiritual en el plano terrestre. Dependiendo de nuestra conexión con Lilith veremos si ese corte es doloroso o no. Lilith son los miedos, la noche oscura del alma, el Arcano XVIII del Tarot, la Nigredo Alquímica, la angustia, la depresión, a través de ese proceso cortamos luego con lo que ella implica. El corte puede ser doloroso y obligatorio. La función de Lilith como energía arquetípica es, llevarnos a través del sufrimiento a la realización última y la evolución, el Oro Alquímico, el destino único y personal por eso donde está Lilith en nuestra carta hacemos un vacío y nos sentimos solos en nuestro sendero.
Allí somos exigentes, ella es LA SED DE LO ABSOLUTO

4.12.06

Artemisa

Por Laura Morandini Artemisa, también conocida como Diana, Cinthia, Phoebe, Selene, es Hija de Leto y Zeus y hermana gemela de Apolo. El mito de origen narra que Hera, al descubrir la infidelidad de su esposo Zeus ordenó a la serpiente Pitón perseguir a Leto, decretando que no diera a luz en ningún lugar donde brillara el sol. Leto, después de huir, llegó a la región de Ortigia, y en la isla de Delos dio a luz a Artemisa, sin dolor. Recién nacida, Artemisa asistió en el nacimiento de su hermano Apolo tras nueve días de intenso trabajo de parto.
Originariamente el nombre Selene correspondía a la personificación Divina de la Luna cuyo significado era meramente el de la órbita de la noche, mientras que la otra faceta correspondía a la expresión de todas las funciones ejercitadas por la Luna en la vida terrena, donde Artemisa era conocida como la Diosa de la Caza. En las reproducciones artísticas la diosa está representada como una bella joven, vestida con un corto traje, armada con un arco y un carcaj colmado de flechas. En Grecia era conocida como la Doncella del Arco de Plata, simbolizando tanto la luna nueva como la virginidad. Se le asocian los animales salvajes: perros, ciervos, lobos y osos. En su aspecto Lunar se decía que cada atardecer, tan pronto como su hermano Apolo -El Sol- finalizaba el recorrido de su curso diario, Artemisa montaba en su carro de Luna y lo manejaba a través del firmamento acompañada por el brillo de las estrellas.
Cuando Artemisa fue introducida en el Monte Olimpo, muchos Dioses expresaron el deseo de desposarla, pero ella se negó a escuchar sus propuestas y pidió permiso a su padre para permanecer soltera -virgen- toda su vida. Su solicitud fue tan hábil que Zeus se vio forzado a complacerla.
Por otro lado, su madre Leto, afirmaba orgullosa de forma categórica que no existían sobre la tierra hijos como los suyos, ya que sobresalían en inteligencia, belleza y poder....

La Historia de Níobe

La hija de Tántalo, Níobe, al oír tal afirmación rió en burla, ya que ella era madre de 12 hijos (6 varones y 6 hembras), y herida en su orgullo, llamó a Leto y la retó, ya que ésta contaba sólo con dos hijos. Níobe fue aún más lejos, y olvidando el origen Divino de los gemelos dio ordenes para que todas las estatuas que representaran a Apolo y Artemisa fueran bajadas de su pedestal y destruidas. Ofendida por este insulto, Leto llamó a sus hijos y les contó lo sucedido. Armados con sus arcos, los gemelos salieron a realizar su misión y Apolo encontrando a los 6 hijos de Níobe los mató con sus flechas infalibles.
Con toda celeridad la noticia llegó a Níobe quien al oír sobre la muerte de sus 6 hijos cayó en profundo duelo y desesperación, pensando que su cuota de sufrimiento estaba copada. Fue entonces que Artemisa inició la cacería de sus hijas: en vano las pobres jóvenes suplicaban poder escapar a las flechas que las alcanzaban mientras Níobe pedía protección para sus hijas, llamando de forma desesperada a los Dioses del Olimpo. A pesar de sus plegarias sus hijas cayeron una a una para no levantarse jamás, sólo la última logró llegar moribunda a los brazos de su madre donde murió en un abrazo apasionado. Sólo entonces, los Dioses movidos por la imagen de un dolor tan intenso transformaron a Níobe en piedra, y justo como yacía, la estatua fue colocada en el monte Sipylus, cercana a un río. Por esto se dice que el dolor continuo de Níobe fluye en las lágrimas del río.

La Historia de Endimión

Un atardecer, mientras manejaba silenciosamente su carro de Luna, Artemisa observó sobre una colina un hermoso joven con su cara iluminada por los rayos lunares. La Diosa permaneció cerca para observar su juventud y belleza, cuando de pronto sintió latir su corazón con algo más que admiración. Bajando suavemente de su carro, flotó a su lado y le dio un beso aéreo sobre los labios.
El joven Endimión, en medio del sueño y no tan conciente de esta demostración de afecto entreabrió sus ojos y sorprendido por la hermosa visión, logró que Artemisa en un sobresalto huyera rápidamente, permaneciendo en él una sensación de inextinguible pasión. Observó las estrellas y al ver la Luna que yacía cercana a él, tuvo la certeza que todo había sido un sueño, pero un sueño tan dulce que lo hizo mantenerse en el lugar esperando lo visitara nuevamente. Fue sólo a la noche siguiente que la escena se repitió y Endimión encontrándose en la misma posición que la noche anterior sintió que los rayos de la Luna con toda suavidad y dulzura se posaban sobre su rostro dormido.
Artemisa, guiada por su pasión, una noche dejó su carro por un instante y al tocar la cima de la montaña corrió hacia Endimión, uniéndose a él. Logró que Zeus le concediera un deseo y Endimión escogió poder dormir un sueño eterno, lo cual le fue concedido, por lo que permaneció eternamente joven. Entonces Artemisa lo llevó fuera del Monte Latmo donde lo colocó en una cueva a ella sagrada y nunca profanada por la mirada de los mortales. Otra versión del mito narra que Artemisa, al no poder soportar que la belleza del joven se desgastara por el paso del tiempo lo indujo a un sueño eterno.
Es así que cada noche la Diosa hace una pausa para dar un beso suave a su joven amante oculto.

La Historia de Orión

Endimión no fue el único mortal amado por Artemisa, los relatos describen que sus afectos fueron también dedicados a un joven cazador de nombre Orión quien pasaba todo el día en el bosque con su fiel perro Sirio a sus pies.
Un día, en las densas sombras del bosque encontró a un grupo de ninfas fieles a Artemisa: las 7 Pléyades hijas de Atlas. El corazón de Orión ardió al solo pensar en acercarse a ellas, sin embargo al intentar hacerlo, las ninfas huyeron. Orión las persiguió afanosamente ya que temía no volverlas a ver, y estas, tras acelerar el paso y sintiendo que le faltaban las fuerzas pidieron ayuda a su patrona. Sus plegarias fueron escuchadas de inmediato y justo cuando Orión estaba por alcanzarlas, siete palomas blancas alzaron vuelo y posteriormente se convirtieron en fueron colocadas en el firmamento como 7 pequeñas estrellas.
Orión fue consolado rápidamente por el amor de Merope, hija de Oenopión (Rey de Chios) quien consintió la unión con la condición que su futuro yerno ganase a la novia con un acto heroico. Ya que Orión no se caracterizaba por su paciencia, no supo esperar y decidió raptar a su futura esposa. Sin embargo el plan fue frustrado por la previsión del Rey, por lo que Orión fue castigado con la pérdida no sólo de su esposa sino también de la vista.
Ciego, solo y sin ayuda, ahora rondaba de un lugar a otro esperando encontrar alguien que le devolviera la vista. Finalmente llegó a la cueva de los Cíclopes y, al despertar compasión de los gigantes, uno de ellos lo condujo hasta el Sol, de cuyos rayos tomó prestada un poco de luz. Feliz una vez más volvió a su actividad favorita: la caza. Artemisa lo encontró en el bosque y siguiendo sus pasos pronto se enamoró de él, pero este amor no fue aprobado por Apolo (nada se oculta bajo el Sol) quien decidió poner fin al enamoramiento de su hermana.
Fue así que Apolo, intentando no levantar sospechas inició una conversación con Artemisa sobre cacería y arquería y, bajo el pretexto de probar sus habilidades como “mujer de tiro al blanco” la retó a disparar a un punto oscuro que sobresalía y se perdía en el horizonte, lejos, en el mar.
Artemisa armó su arco, apuntó su flecha y la mandó con tal fuerza y puntería que tocó el blanco y observó orgullosa como se desvanecía entre las olas sin sospechar que era la cabeza de Orión quien tomando un baño fue dado a Artemisa como blanco. Al descubrir su error, lloró su pérdida con grandes lágrimas y juró no olvidarlo, por lo que lo colocó junto a su fiel perro Sirio como constelación en el cielo.

La Historia de Acteón

Al concluir su viaje nocturno en el carro Lunar, Artemisa toma sus armas y atendida por sus ninfas sale a cazar las bestias más salvajes del bosque. Un verano, al atardecer, después de una larga e inusual cacería, la Diosa y sus seguidoras llegaron a la cima de una montaña donde los pequeños arroyos y piscinas servían para tomar un baño. Artemisa y las ninfas al quitarse sus ropajes se dedicaron a refrescarse, sin sospechar que ese día no eran las únicas que andaban de cacería.
Acteón, cazador en búsqueda de venados, se encontraba sediento, por lo que decidió ir hacia el río. Ya cerca, al escuchar risas y movido por la curiosidad, apartó silenciosamente las ramas de los arbustos y tuvo ante sí la visión de Artemisa y sus ninfas. El agudo oído de Artemisa la hizo voltear al instante y, al constatar que había sido descubierta en su intimidad tomó un poco de agua sobre la palma de su mano y la lanzó en la cara de Acteón. Acto seguido lo convirtió en un ciervo que, por más que trató de huir, fue destrozado por su propia jauría de perros.

Aspectos Psicológicos

A partir del mito de origen y de las diversas historias y relaciones de Artemisa, se derivan significados y aspectos psicológicos que muestran la manera de “estar en el mundo” de las mujeres que encarnan este arquetipo.
Los argumentos de Artemisa están centrados en tres temas fundamentales: seguir la historia personal sin interferencias, la búsqueda del centro unificador interior y el fortalecimiento de la propia individualidad.
Artemisa representa el espíritu femenino independiente y libre, su virginidad no es puramente sexual, sino una metáfora para expresar la necesidad de resguardar su espacio psíquico en un intento de permanecer fiel a sí misma y responder a su verdadera naturaleza. No necesita de opiniones ajenas para la toma de decisiones, ni se deja intimidar por los condicionamientos sociales: ella se basta a sí misma. Esta característica le ofrece la cualidad de poseer una visión clara del curso de su vida, ya que sus decisiones y acciones están guiadas por la intuición. (Diosa Lunar).
El nacimiento junto a su hermano la coloca en una posición de Diosa fraternal; y la ayuda a su madre en el nacimiento de Apolo le da la cualidad lunar de “protectora de las parturientas”.
Los regalos que la niña Artemisa solicita a su padre Zeus con tanta seguridad le proporcionan la materia prima del trabajo que desarrollará posteriormente: el arco en forma de media luna y las flechas le permitirán ser certera en cacería, es decir, en la manera de dirigir su energía y plasmar sus deseos. Las tierras de la Arcadia entregadas por su padre donde poder cazar le darán la libertad de movimiento necesaria para poder expresarse. De aquí se deduce la necesidad de Artemisa de desplazarse y no sentir las ataduras psicológicas de una pareja, un amante, un amigo.
Artemisa, con su don de traer luz, es la parturienta de quienes le rodean: ayuda a los demás a diferenciar y discriminar los asuntos importantes de los triviales. Para Artemisa casi todo “es evidente y claro”, no así para quienes le rodean, que muchas veces no comprenden sus motivaciones a la hora de actuar. Donde otros se pierden en la oscuridad del bosque, Artemisa guiada por el instinto -representado por su jauría de sabuesos- sabe lo que busca. Cada olor y movimiento son claves para alcanzar su presa/objetivo. Es el dominio de la “lógica inconsciente” que la lleva por el camino correcto.
Artemisa exige de sus compañeras la misma castidad que ella practica, y si por alguna razón llegaran a faltar a este principio las eliminaría; como hizo con la ninfa Calisto al descubrir que estaba encinta. Este aspecto expresa la necesidad de Artemisa de mantenerse fiel a sus principios y de ser congruente con lo que profesa. Una mujer Artemisa es difícil que falte a su palabra y exige lo mismo de quienes le rodean.
Desde el punto de vista evolutivo, así como lo narra el mito, una niña Artemisal necesita poseer unos padres que aprueben sus escogencias y la apoyen otorgándole los dones que la ayudarán a desarrollarse como ser independiente. Necesita sentirse libre y protegida más no sofocada por los cuidados de unos padres preocupados y ansiosos, esto coartaría su autoconfianza y la conexión íntima que guarda consigo misma. Muy probablemente Artemisa no se ajustará a los roles sociales esperados por una mujer: esposa y madre. El matrimonio y la maternidad no suelen estar dentro de sus metas, lo que no significa que las descarte y, en el caso que decida compartir su vida con una pareja, la relación estará basada en la igualdad y el compañerismo.
Pero, ¿qué nos cuenta el mito sobre sus relaciones? A Endimión le amó de forma apasionada, a Orión le mató por irreflexión y a Acteón por venganza. Pero su condición relacional básica es fraternal, como la que establece con su hermano Apolo. Cuando a Artemisa se le acerca un hombre no permite que los avances sean demasiado rudos y evidentes, desechará a aquel que intente imponerse y en caso extremo le castigará siendo destructiva. Si ella ama a alguien será espontánea, -como con Endymión- necesitará compartir principalmente intereses intelectuales, donde será el compañerismo más que la sexualidad lo que juegue un rol primordial en el funcionamiento de la relación.
El hombre con el que Artemisa comparta su vida deberá comprender que ella necesita sus espacios para poder sentirse completa, que no tolera imposiciones, ni desea estar sobreprotegida por un “hombre macho” que la represente: ella se representa a sí misma. La relación estará fundamentada en el respeto mutuo, con el peligro que Artemisa se exceda en querer competir y ganar, matando así la posibilidad de crecer en pareja: recordemos a Orión, a quien mató por impulsividad y la necesidad de ser la ganadora en la competencia con Apolo. Este mito expresa además que en ella prevalece el aspecto fraterno en sus relaciones (Apolo) que no la deja entregarse por completo como mujer.
En su relación con las mujeres, sí como con las ninfas, en Artemisa prevalece el aspecto del compañerismo y la amistad. Con ellas comparte acontecimientos significativos de su existencia y estará siempre presente para defenderlas. En su expresión extrema puede mostrarse como grupos feministas que intentan competir y anular al hombre olvidando las diferencias naturales entre los sexos.
Artemisa defiende con la fuerza del fuego la feminidad pero también debe recordar que la naturaleza de lo femenino es acuática, receptiva, pasiva, intima, indirecta, moderada, misteriosa....

Plutón: Un Dios Humillado

Por Ariell Chris & Laura MorandiniEl descubrimiento de un nuevo planeta y su inclusión en el sistema solar representa un avance importante para la ciencia. A nivel psíquico-sutil es una oportunidad para desarrollar un canal de acceso a la nueva energía planetaria e integrarla al campo de la experiencia vital de forma conciente. El hecho de que Plutón haya sido colocado en la categoría de planeta enano, a los astrólogos nos lleva necesariamente a plantearnos muchas interrogantes.
Su energía representa la capacidad de regenerarnos o degradarnos, de hacer alquimia interior, de reconocer nuestros propios demonios y trascenderlos, trabajar sobre el inconsciente, los impulsos, la maldad, el poder y la crueldad humana. Entonces, ¿hacia donde nos estamos dirigiendo como colectivo restándole importancia a la sombra-oscuridad? ¿Qué consecuencias puede traer la amputación de una energía tan poderosa? ¿Por cuáles vías se manifestará dicha energía?
Muchos astrólogos podrán argumentar que el planeta sigue estando allí y por lo tanto su influencia no cambia, independientemente del adjetivo que se le otorgue o la categoría en la que se le coloque. A nuestro parecer dicha posición implica resolver de forma simplista un asunto serio. Y Plutón se merece seriedad y profundidad.
Jung sabiamente afirmó que “cuando no se toma conciencia de una situación interna, aparece afuera, como destino”. Pudiéramos agregar que tomar conciencia de una energía y posteriormente abandonarla puede ser la epifanía de un destino peligroso. Lejos de dar un mensaje apocalíptico, la situación mundial es la prueba: guerra y terrorismo desbordado en los últimos meses son el abreboca. ¿Qué podríamos esperar entonces?
En el año 1930 Plutón/Hades -el Invisible- al hacerse visible nos quiso dar la oportunidad de conocerlo para hacernos entrar en una nueva etapa de evolución. Parece que estamos empeñados en desaparecerlo. Hoy, año 2006, el ex-asteroide Ceres ha sido exaltado a la categoría de planeta enano. Ceres/Demeter, es la energía asociada a los valores terrestres, materiales. La tierra en su abundancia y esterilidad cíclica. Ambos dioses (Ceres/Demeter y Hades/Plutón) son protagonistas en los Misterios Eleusinos, donde el mito describe el misterio de la vida/muerte/transformación. Evidentemente nos encontramos en un momento de transición muy importante que coincide con la próxima entrada de Plutón en Capricornio en el año 2008.
Una energía ha sido degradada (Plutón) y otra exaltada (Ceres). Los niveles de interpretación pueden ser muchos, pero el más claro e inmediato nos muestra un colectivo preocupado por la realidad material, la conciencia humana centrada en la cotidianeidad, resolviendo problemas del día a día, quitándole inevitablemente tiempo a lo verdaderamente importante: lo invisible. Pudiésemos pensar que de alguna manera ya lo estamos viviendo, sin embargo hoy es producto de la banalidad y el consumismo, mañana quizás sea consecuencia de la necesidad impuesta por la supervivencia. Esperemos que no sea de esta manera. Lo cierto es que la disposición y el tiempo para mirar dentro de sí mismo se va minimizando y convirtiendo en “enano”.
Por otra parte, si como colectivo estuviésemos verdaderamente en un proceso evolutivo conciente, los astrónomos hubiesen incorporado como planeta al nuevo cuerpo celeste Xena o 2003 - UB313 que se encuentra más allá de Plutón. Pero ha ocurrido lo contrario. En lugar de diez planetas nos encontramos con ocho. Tal vez para proteger al sistema solar de la invasión de decenas de elementos análogos e indeseables como Plutón. Lo cierto es que seguiremos descubriendo cuerpos celestes, y esperamos que estas energías no sigan restando en lugar de sumar.
Lejos de responsabilizar a los astrónomos por esta decisión, evidentemente están siendo voceros inconscientes de un proceso colectivo que viene desarrollándose desde hace algún tiempo. Cuando Plutón fue descubierto se encontraba empezando su lento recorrido hacia su punto más cercano al Sol, o a la conciencia, lo que es lo mismo. Hoy en día está empezando su aún más lento recorrido hacia el punto de mayor alejamiento del Sol que será en el año 2113.
Es importante que los astrólogos en lugar de quitarle importancia a la degradación de Plutón, lo sigamos estudiando con nuevos ojos y atentos a sus influencias astrales. Dediquémonos también a entender a Xena, ya que debido a su descubrimiento Plutón ha bajado de categoría. Podemos empezar por buscar en los mitos si existe algún personaje que haya humillado o desplazado a Plutón. Tal vez en Xena encontremos algunas respuestas que nos ayuden a iluminar esa oscura y nueva recámara que se oculta a nuestra conciencia.

3.12.06

Dion Fortune

Compilado por Laura MorandiniDion Fortune (Violet Mary Firth), nació en 1890 en Lladudno (Gales) en el seno de una familia de hoteleros. Algunos biógrafos narran que cuando contaba con cuatro años ya tenía visiones sobre la Atlántida, las que la encaminaron más tarde hacia la magia, llegando a considerarse la reencarnación de una gran sacerdotisa del Templo.
Su seudónimo deriva del motto “Deo Non Fortuna”. Hay quienes piensan que este era un dicho de familia, mientras que otros creen que fue el nombre místico escogido por ella al entrar a la Golden Dawn, Orden a la cual perteneció desde 1919 hasta 1922.
Durante la adolescencia de Dion, su familia se mudó a Londres y allí comenzó un camino de conocimiento en la Christian Science, la psicología freudiana, las doctrinas teosóficas y las enseñanzas de la Orden Cabalista de la Golden Dawn, todo esto aderezado por los estudios de ocultismo con su profesor y mentor anglo-irlandés T.W.C. Moriarty.
En 1910 mientras continuaba sus estudios en psicología, comenzó a trabajar como asistente en el St Georges Secretarial College. La directora era una mujer de fuerte personalidad con un temperamento violento y un carácter dominante. Tras diversos inconvenientes, Dion mostró sus intenciones de abandonar el trabajo, por lo que la mujer la atacó con adjetivos de incompetente, humillándola. Posteriormente Dion comenzó a sufrir problemas de salud y una fuerte disminución de su fuerza vital que la llevó al borde de un colapso nervioso. Atribuyó estos síntomas al haber sido víctima de un “ataque psíquico”, del que le tomó tres años recuperarse con la ayuda del profesor Moriarty. Durante este período Dion se centró en los estudios de psicología y se introdujo de lleno en las obras de Freud y Jung. Concluyó que ambos psiquiatras no habían encaminado adecuadamente sus investigaciones sobre la complejidad de la psique, y que algo importante habían perdido por el camino. Ella sentía que las respuestas podrían estar en el ocultismo. Trabajó durante algunos años como psicoanalista cuando aún la profesión no estaba reconocida dentro de la sociedad médica. Fue tal vez la primera estudiosa de la mente humana que logró integrar de forma coherente los conocimientos psicológicos de la época con la corriente ocultista y hermética de la tradición de occidente.
Posterior a la muerte de Moriarty, estuvo a cargo de al sociedad teosófica y la renombró “La Logia Mística Cristiana”. En 1924 adquirió una propiedad en Glanstonbury llamada The Calice Orchard. Este lugar lo utilizaría como retiro de las presiones del trabajo y vida de la ciudad. Mientras visitaba Glanstobury se interesó profundamente en las leyendas Artúricas, las tradiciones mágico-místicas y el folklore de la zona. Posteriormente formaría un centro de peregrinaje conocido como el Chalice Orchard Club, dedicado a los Misterios de Isis.
En 1926 se casó con Thomas Penry Evans, un doctor galés que trabajaba en Londres, llamado Merlín por sus amigos debido a su interés hacia la magia. La relación de ambos se basó más en las actividades mágicas en común que en una autentica relación de pareja. Trabajaban en la zona de Glastonbury, cerca de Stonehenge pero discutían frecuentemente por sus criterios encontrados. Cuando Evans la abandonó por otra mujer en 1939, Dion mantuvo en funcionamiento tanto el centro de Londres como el de Glanstonbury que habían fundado para el grupo de trabajo de “La Sociedad de la Luz Interna”.
A este grupo de estudios esotéricos quiso dar un sello del todo personal intentando subsanar lo que consideraba los errores del Golden Dawn, como la organización jerárquica típica de las órdenes masónicas y de las sociedades teosóficas. Además, quiso resaltar la tradición occidental y los temas esotéricos y mágicos que exaltaban el principio femenino.
Durante una de sus estadías en Glastonbury, estableció que la puerta al mundo de ultratumba celta se encontraba bajo la torre del lugar, la mítica Tor, y lo tomó como lugar de culto, además de argumento de uno de sus libros sobre Avalon. Esta mujer se definió, entre otras cosas, como la última de los Avalonianos, un grupo de magos y sacerdotisas que se sentían atraídos hacia Tor como centro del mundo de la espiritualidad y de la inspiración artística. A ese lugar dedicó su testamento espiritual.
Sus obras se dividen principalmente en novelas y prosa seria, como la autora definía a sus escritos. La prosa seria contiene algunas obras, entre las más importantes se encuentra “La Cábala Mística”, seguido por libros de ocultismos práctico. Es en las novelas donde desarrolla de forma más articulada su pensamiento porque así como ella misma afirmaba, en ese contexto se sentía más libre para moverse dentro de los contenidos y difundir sus enseñanzas sin el rigor impuesto por la forma.
Entre algunos de sus escritos encontramos además de la Cábala Mística, La Sacerdotisa del Mar, Autodefensa Psíquica, Filosofía Esotérica del Amor y el Matrimonio, Los Secretos del Dr Taverner, Espiritualidad y Ocultismo, A Través de las Puertas de la Muerte, La Doctrina Cósmica y Las Ordenes Esotéricas y su Trabajo.

Hoy en día La Sociedad de la Luz Interna continúa con sus actividades en Londres, impartiendo las enseñanzas que dejara Dion Fortune. Para más información se puede acceder al web site a través de http://www.innerlight.org.uk/ donde se encuentran publicados artículos y material en idioma inglés.

La Bella Durmiente

Análisis Arquetipal
Por Laura Morandini

Aurora es el nombre dado por Walt Disney a este personaje, para los hermanos Grimm es Rosa Silvestre y para Perrault no tiene nombre: es simplemente “la princesa”, probablemente queriendo indicar que puede ser la historia de cualquier mujer. Aurora es la primera luz del amanecer, algo nuevo está por surgir pero aún no logra expresar toda su luz. Es un alma que se inicia a la vida.

Sus padres los Reyes, desde su nacimiento hicieron lo que consideraron adecuado: mostrarle el lado luminoso, solar y conciente de la vida tratando de evitarle la oscuridad, la frustración, el sufrimiento y el dolor manteniéndola en un mundo de fantasía apartada de los males de la tierra. Pero su esencia -como su nombre- no corresponde a tanta luz y en el momento de ser bautizada el mal hace presencia con su profecía. Con el rito del bautizo se busca la purificación del alma a través del agua, simbolizando el retorno a la fuente primordial de manera que se pueda vivir libre de pecado. En un sentido, esta imagen indica la gran necesidad de protección de esta alma ingenua, y por otro marca la personalidad y la naturaleza acuática de Aurora: vivirá un proceso de disolución del ego –Solutio Alquímica- para re-emerger del sueño renovada.

El hada XIII, el principio oscuro, el Arcano XIII del Tarot hace su entrada con su profecía de muerte justo antes que el última hada protectora pueda expresar su don. La imagen de la bruja es rechazada por todos: así la muerte y todo lo que implique cambio y duelo en la vida. Todos pensaban que esta bruja había muerto o sido encantada en una Torre, pero aparece cuando menos la esperan. Es interesante ampliar el simbolismo de esta imagen: el hada XIII encerrada en la Torre.

La Torre, además de expresar la necesidad humana de estar en contacto con la divinidad es un lugar de encierro y de defensa. Creamos una Torre cuando necesitamos proteger algo, es la estructura que nos permite encerrar y contener todo aquello que consideramos indeseable, permaneciendo así aislado y olvidado. Probablemente exista la fantasía que lo indeseable pueda purificarse estando en un lugar más alto y en mayor contacto con el mundo divino y celestial. Pero el mal necesita de los hombres para poder expresarse, y al ser rechazado cobra más fuerza. Así estos contenidos dolorosos de la psique humana que han sido enviados a la Torre hacen su aparición cuando menos conciencia tenemos de su existencia y, al no estar preparados para recibirlos nos sorprenden con oscuros y vagos temores tambaleando las estructuras.

Sin embargo, el hada que aún no se había expresado puede cambiar – más no eliminar- la oscura profecía y ante la inevitabilidad del destino hace que este se exprese de forma menos dolorosa. Tal vez si sabemos escucharnos y presentir el dolor que se acerca podamos tener mayor aceptación de lo inevitable. Esta es nuestra protección.

Aurora, representando el alma, ante la necesidad de crecimiento y de probar nuevas experiencias, se ve sometida a pruebas: en soledad se adentra en territorios no explorados y entra en contacto con la vieja hilandera en una torre del castillo. Nuevamente la imagen de la Torre, ahora se enfrenta a la bruja y deberá probar su fortaleza ante el destino. Su ingenuidad y poca capacidad de discriminación ante las experiencias de la vida, (representado por la acción de hilar) la ponen en contacto con el primer dolor profundo ante el cual se desmaya. De alguna forma la Torre ha caído, El Yo ha perdido sus estructuras, la fragilidad se hace presente y la defensa ha sido insuficiente: Tanto movimiento psíquico no puede ser tolerado. Esta es la primera reacción humana ante el dolor: la negación del mismo, que en situaciones extremas puede anular la conciencia. Este pinchazo puede ser entendido como un llamado: La rueca es el símbolo de la Rueda de la Vida, los ciclos y los acontecimientos positivos y negativos. No podemos evitar que siga girando a pesar que no queramos verla o no tengamos conciencia de sus efectos. Ella está allí a pesar de nosotros y nos muestra todas las polaridades, hoy estamos arriba y mañana abajo, hoy en luz y mañana en sombra. De tal manera que al cumplirse un ciclo de extrema luminosidad nos coloca necesariamente en la polaridad oscura para hacernos despertar al mundo inconsciente. Por otro lado, el pinchazo es la aguja de la conciencia, la pérdida de la inocencia y la adquisición del conocimiento, la discriminación entre el bien y el mal y la consecuente responsabilidad sobre nuestras acciones. Ya no somos niños.

Suena paradójico: muchos estamos en estado de vigilia pero podemos pasar la vida dormidos, otros podemos dormir y a través del sueño acceder a mundos sutiles que nos conectan con verdades misteriosas y profunda; es entonces cuando nos sentimos más vivos que nunca. Otros podemos pasarnos la vida recibiendo pinchazos repetidamente.

Podemos preguntarnos que ocurre con Aurora durante esos 100 largos años hasta la llegada del príncipe. Sabemos que sus padres abandonan el castillo y este es rodeado por espinos: claro mensaje que el viaje del alma debe ser realizado en soledad y sin la interferencia de factores externos que distraigan del proceso. Sin embargo no sabemos qué ocurre con la princesa en este tiempo, no podemos conocer cómo es este proceso ya que es íntimo e individual. Pero tenemos la imagen Bautismal y la del Dormir, ambas relacionadas con la esencia acuática de Aurora. ¿Qué significa esto?

Ha entrado en un estado psíquico regresivo, simbiótico, indeterminado, caótico, nebuloso, donde se disuelven las fronteras del ego, hay un retorno a un estado primario, al útero, al inconsciente. En su aspecto creativo, se puede comparar este estado a la energía de La Sacerdotisa: el principio lunar pasivo que tiene como cualidad la espera, sabe aguardar el momento adecuado para cuando el destino se exprese, estar preparada. Durante los 100 años se mantiene conectada con el inconsciente colectivo, teniendo una comprensión profunda de los sueños y de las relaciones entre los acontecimientos. Es el silencio, la sabiduría por introspección, el secreto y la revelación. Pero este estado también tiene sus riesgos: quedar atrapada, disolverse y no poder re-emerger integrada, mantenerse fuera de la realidad, no despertar, no hacer conciencia o dudar constantemente de la experiencia numinosa, no creer que existe algo más grande que protege constantemente a pesar que todas las certezas hayan caído. Es el descubrimiento de la Fe.
Aurora debe estar atenta y expectante ante el principio protector que le envía imágenes para que sean procesadas y le sirvan de ayuda cuando despierte nuevamente.

Jung expresa claramente esta idea al afirmar que el hombre no puede limitarse a ver surgir las imágenes y sorprenderse ante ellas, debe comprenderlas porque de otro modo estaría condenado a vivir de forma incompleta. "Es grande la responsabilidad humana ante las imágenes del inconsciente"
Esto puede ser comparado (entre muchas interpretaciones posibles) al proceso de psicoterapia, o si se quiere de autoconocimiento. Una experiencia dolorosa, un período de crisis, (si no es negado y apartado del campo de la experiencia) es un llamado a buscar nuevos recursos en nosotros y nos invita a un viaje íntimo e individual en compañía de “otro” (terapeuta) quien nos guía en el proceso de crecimiento. El Yo del terapeuta sirve de estructura en el proceso de regresión, así como el athanor del alquimista contiene la masa amorfa de la prima materia.

Mientras Aurora aún duerme el principio masculino representado por el príncipe comienza su proceso de crecimiento dejando la casa paterna e inicia su recorrido a través del mundo. Decide emprender la búsqueda de la princesa a pesar de sus temores, pero, en conexión con su parte más ingenua (campesino) toma el riesgo e inicia el viaje del héroe para entrar en nuevos territorios y experiencias. Llega al bosque, que lo recibe permitiéndole la entrada fácilmente como si lo hubiera estado esperando, sin embargo sabe que una vez cruzado el límite no habrá vuelta atrás. Ya otros caballeros en la búsqueda de su alma gemela quedaron atrapados entre los espinos. Pero El Príncipe responde al Kairos: es el momento adecuado esperado por Aurora y por él buscado inconscientemente en su viaje de aventura.

Debe recorrer diversas moradas: llega al patio donde presiente la muerte, pero su sentido de discriminación le permite no dejarse avasallar y confundirse por las apariencias, no se deja dominar por el miedo y sabe que él también está siendo sometido a pruebas. Finalmente alcanza el lecho dorado donde se encuentra la princesa y, habiendo transcurrido el tiempo profetizado ella despierta, haciéndole entender que estaba lista para recibirlo. Este es el momento de La Coniuctio Alquimica, La Luna y El Sol, el Agua y el Fuego se encuentran integrando los opuestos, después que cada uno ha actuado según su esencia y cumplido con su destino personal.

Ahora juntos, los príncipes cenan y comparten la intimidad. No es el final del cuento, más bien el inicio de un trabajo en pareja (Magus y Soror Mistique) que implica separaciones continuas y encuentros a lo largo de dos años, así como la confrontación de ambos con la madre oscura, el principio femenino castrador. Este aspecto no vivido por Aurora de forma directa debe experimentarlo a través de la figura de la madre del príncipe, siendo un aspecto para ella cercano pero aún desconocido. La imagen de la Ogreza responde a la madre devoradora, quien para satisfacer su necesidad de control y poder es capaz de comerse a sus propias creaciones –como Saturno, como Medea-, sin embargo la presencia de un príncipe maduro e íntegro la vence, haciéndola blanco de su propia capacidad de destrucción.

Este mismo proceso ocurre a un nivel colectivo donde la extrema necesidad del hombre por responder a las exigencias sociales de belleza y éxito y la incapacidad para confrontarse con las propias limitaciones lo ha llevado a utilizar mecanismos psicológicos de negación colectiva, como por ejemplo el fenómeno New Age. Los principios y misterios esotéricos del mundo antiguo han sido y siguen siendo utilizados indiscriminada y masivamente con la fantasía maníaca que nos mantendremos invulnerables al dolor y sufrimiento. Un curso intensivo de fin de semana calmará todos nuestros pesares. Pociones, aromas, frases repetidas mecánicamente y palabras tales como “cancelado” se llevarán a la bruja de vuelta a la Torre. La inmediatez domina a la psique y por consiguiente a nuestros actos; estamos despiertos centrados en el resultado sin detenernos a reflexionar sobre lo que hacemos y por lo tanto perdemos de vista el camino por recorrer. La extrema necesidad de espiritualidad se ha confundido. Estamos dormidos por dentro. Somos una sociedad durmiente. El principio de polaridad se hace presente a través de catástrofes naturales y guerras.

Considero que son el equivalente al pinchazo de la Rueca, nuevamente el llamado a tomar una pausa para estar con nosotros. Pareciera ser hora de tomar un descanso, dormir un poco por fuera y despertar por dentro. Buscar un espacio para nosotros mismos donde el trabajo personal contribuya a recuperarnos del caos colectivo.
Tal es el mensaje que nos trae Urano en Piscis.

Perséfone: Diosa Dual,Terrena y Abismal

Por Laura Morandini





Demeter (Cibeles, Ceres), hija de Cronos y Rhea y una de las numerosas consortes de Zeus, era considerada la Diosa de la agricultura y la civilización. Sus cuidados estaban dirigidos principalmente hacia su hija Kore (Proserpina Romana) quien, en la Isla de Sicilia -su lugar favorito de descanso- paseaba sin rumbo durante todo el día por las praderas recogiendo flores a las faldas del monte Etna y danzando con las ninfas en la tranquila llanura de Enna.
Un día como cualquier otro, Kore invitó a sus doncellas para pasar la mañana recogiendo flores. Estas, alegres, entre cantos y risas atrajeron la atención de Hades (Plutón), quien paseaba en su negra carroza tirada por cuatro corceles negros. Para averiguar de dónde procedían esos sonidos, el Dios bajó de su carroza y observó a través del espeso follaje: observó a Kore sentada rodeada de flores con sus compañeras agrupadas a su alrededor. Una sola mirada bastó para convencerlo que su felicidad dependía de la posesión de esta joven criatura. Hades no sospechaba que tras este hecho se encontraba Afrodita, quien preocupada por la dureza del Dios del Inframundo y la virginidad de Kore envió a Eros para que los uniera tras el lanzamiento de sus flechas mágicas.
De hecho, hacía ya mucho tiempo que Hades había intentado persuadir una tras otra a las Diosas a compartir su lúgubre trono, pero todas habían rechazado tal honor y se habían negado a acompañarlo a una tierra oscura donde no llegaba el brillo del Sol ni el canto de los pájaros. Herido y decepcionado por los continuos rechazos realizó una promesa solemne donde aseguraba que más nunca cortejaría a una Diosa, por lo que decidiría que, en lugar de invitar gentilmente a Kore a ser su consorte, la raptaría. Otras versiones del mito narran que tras la negativa de Demeter a perder la compañía de su hija; Hades junto con el consentimiento tácito de Zeus decidiría esperar el momento oportuno y entonces, raptarla.
El momento adecuado llegó en el instante que Kore se encontraba absorta recogiendo una flor de Narciso, cuando la tierra se abrió bajo sus pies y apareció Hades montado en su carro dorado. Las ninfas temblorosas, intentaron resguardar a Kore quien entre su sorpresa y agitación dejó caer las flores y permaneció inmóvil entre ellas. Hades aprovechando la incertidumbre de Kore la tomó en sus brazos, y entre ruegos y forcejeos la montó en su carro alejándose velozmente.
Kore giró sus ojos llorosos para dar un último vistazo de despedida a la tierra madre que abandonaba mientras en un pensamiento amoroso hacia Demeter imaginaba la angustia de la misma cuando la buscara en vano por todas partes sin hallarla. Gritó desesperada.
Satisfecho por el éxito de su empresa, Hades abrazó a su bella prisionera contra su pecho e intentó calmar su miedo, mientras los corceles aceleraban el paso a través del oscuro pasaje sin parar hasta llegar al trono del Inframundo.
Mientras tanto, Demeter preocupada al escuchar el llamado de su hija, retornó de los campos de grano y tras la búsqueda infructuosa, vagó desconsolada mientras la aprensión la envolvía. Llego la noche y con antorchas en ambas manos deambuló por la tierra llamando el nombre de Kore. Tras preguntar a Helios quién había raptado a su hija, supo que el mismo Zeus había intercedido para que Hades la hiciera su consorte. Ante tal noticia, sus tareas diurnas fueron completamente desatendidas tanto que la lluvia dejó de refrescar la tierra, el grano fue secado por los ardientes rayos del Sol mientras Demeter continuaba llamando a Kore. Finalmente, cansada, en su desesperada búsqueda se sentó al borde del camino, cerca de la ciudad de Eleusis, dando rienda suelta a su inagotable tristeza y jurando no volver a sus labores de Diosa de la fertilidad hasta que su hija le fuera devuelta.
Zeus, preocupado por la sequía que imperaba sobre la tierra envió a Hermes al Inframundo para convencer a Hades que devolviera a la doncella. El Dios Oscuro entonces permitió que su esposa se preparara para ir al encuentro con su madre, no sin antes ofrecerle unas semillas de granada que gustosamente Kore comió. La reina de las sombras no podría retornar a la luz por siempre, ya que quien comía en el Tártaro, a él debía volver. Fue así que se decretó que por cada grano que hubiera comido, debería pasar un mes de cada año en el tenebroso reino de su marido. Fue entonces que la ahora llamada Perséfone debió permanecer seis meses de cada año con Hades y el tiempo restante en la soleada y fértil tierra junto a su madre.

Hermes fue el escogido para acompañar a Pérsefone en su camino de salida y vuelta del Hades. Cuando llegaba a la tierra, esta florecía y se llenaba de verde a su paso; mientras que a su regreso la naturaleza afligida por su partida entraba en un ciclo de aridez y frialdad.
Cada vez que se cerraban los portales del Hades, Perséfone se convertía en la Reina de las Sombras portando una antorcha en una mano y una granada en la otra, guiando a las almas en el mundo de los muertos.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS


El arquetipo Kore/Perséfone describe dos formas de estar en el mundo que son de naturaleza antagónica y complementaria. Antes del rapto por parte de Hades, el mito narra la vida fresca y despreocupada de la doncella Kore, aludiendo a una personalidad pasiva, tímida, introvertida, orientada a la no acción, complaciente, con dificultad para tomar sus propias decisiones y proyectar sus metas en acciones concretas. También es una joven no conciente de su belleza y sensualidad, transmitiendo a los demás una imagen aniñada y desprotegida. Vive el momento presente vagando de un lado a otro, despreocupada de sus obligaciones, fantaseando acerca del futuro y pensando que siempre habrá alguien que responderá a sus necesidades: si de joven es su madre quien se ocupa de ella , en la vida adulta será una figura masculina poderosa.
A Kore la motiva aquello que le causa placer, ella responde automáticamente hacia la búsqueda de la satisfacción de sus necesidades inmediatas sin proyectarse más allá de lo que sus sentidos puedan captar. Sus acciones estarán encaminadas en mantener la estabilidad de su mundo paradisíaco, donde el mal, el sufrimiento y las carencias no parecieran hacer parte de su campo de experiencia. En su psique, los males del mundo atacan a otros, no a ella.
Evolutivamente, en sus años de juventud actúa según lo esperado socialmente: será una niña obediente, probablemente con padres tradicionales que le refuercen la manera adecuada de estar en el mundo. Si estudia en la universidad será sin un real compromiso intelectual con lo que realiza y es probable que lo haga para complacer a unos padres exigentes o sencillamente porque es el camino que ha sido trazado por las personas de su generación. Si trabaja, se desempeñará en ambientes cercanos a la familia o dentro del núcleo familiar, sin saber si está realmente satisfecha o realizada con lo que hace. Estas vivencias muestran a una eterna adolescente, que teme crecer y enfrentarse al mundo; teme tomar sus propias decisiones y lo que le resulta más difícil: mantenerse comprometida con las mismas. Es típico que una Kore participe en alguna actividad por simple curiosidad o entusiasmo infantil pero que huya asustada una vez que sea necesario involucrarse de forma responsable.
Kore pareciera andar por la vida llevada por corrientes exteriores que la mueven de un lado a otro sin un rumbo definido, pero al mismo tiempo en ella actúan fuerzas interiores que la van preparando para introducirla al mundo desconocido de los muertos. La oscuridad pareciera estar también interesada en ella.
En sus relaciones de pareja Kore tenderá a atraer hombres de personalidad fuerte que la protejan y la mantengan en su posición de fragilidad e inexperiencia, sin posibilidad de un diálogo “entre iguales”, donde no desafíe la autoridad del hombre que la mantiene y cuida en sus necesidades materiales. Probablemente este sea un primer intento de Kore por separarse de su madre, sin darse cuenta que ha cambiado a un personaje dominante por otro. Es la trampa para creer que ha crecido, que ya es mujer, pudiendo pasarse toda la vida en la tranquilidad de no asumir su identidad y vivir como reflejo del otro. Pero llegará un momento en su vida que las corrientes subterráneas que la han guiado y protegido en sus elecciones la confrontarán con una situación dolorosa de pérdida o separación - el rapto- que la colocará del lado de la experiencia que tanto ha querido evitar: la pérdida de seguridad, la pérdida del paraíso.
Esta vivencia de secuestro por las sombras podrá ser experimentada de muchas formas: como la muerte de un ser querido, la ruptura de una relación afectiva, una experiencia sexual negativa, una violación o, en el mejor de los casos como una profunda toma de conciencia de la monotonía y falta de sentido de su propia vida. Kore, una vez que ha vivido el rapto empezará gradualmente a tomar conciencia de su propia individualidad, encontrara en sí misma lo que antes recibía de los demás: en lugar de ser alimentada aprenderá a alimentarse por sí misma, a confiar en sus intuiciones y a tomar sus propias decisiones. Sus relaciones estarán centradas en compartir y no sólo en recibir, y descubrirá que a través de su propio proceso y crecimiento podrá servir de guía a quienes deseen explorar las profundidades de la psique. En este nivel ya sabrá moverse con comodidad entre el mundo de la realidad concreta y el de las profundidades ocultas, ya sus temores de permanecer por siempre en el Inframundo habrán cesado, ya sabe que la vida es un constante fluir de luz/sombra donde es necesario vivir ambos aspectos de la realidad. Y será entonces que ella podrá mostrar a otros lo que ha aprendido.
Kore ya es Perséfone y todo lo que sabe es producto de su vivencia emocional, de su desarrollo como ser independiente a través del dolor y la confrontación con las partes más oscuras y desagradables de sí misma y del entorno.
Una vez que Kore se ha dejado llevar por la experiencia al comer las semillas de granada se convierte en una Diosa dual terrena y abismal. Ella oscila entre ambas naturalezas en un proceso de crecimiento constante. Cada descenso de Kore hacia el Hades hace que regrese como una Perséfone más madura que pueda mostrar en el mundo concreto lo que ha aprendido en el Inframundo. Así mismo, en cada descenso, al conectar con lo intangible ella recuerda su conexión con lo terreno para no quedar perdida en el mundo de las sombras.
Si la experiencia Plutoniana del rapto ha sido integrada a la conciencia, probablemente vivirá las próximas experiencias con mayor sabiduría porque estará más madura para afrontar los cambios de la vida. Cuado se encuentre viviendo el polo seguro de la existencia tendrá sed de profundizar en el Averno, y cuando se encuentre junto a su consorte, sentirá la añoranza de la vida tranquila terrena. Sin embargo una Kore que ha sido raptada una vez no volverá a ser nunca más la misma. Plutón/Hades como maestro iniciador nos transforma completamente si aprendemos a saborear, digerir y asimilar las semillas de la Granada.

El Templo Lunar como Memoria Ancestral

Por Ariell Chris & Laura MorandiniLa Luna es el satélite de la tierra. Esotéricamente representa al Alma que al encarnar trae las memorias emocionales a la conciencia temporal y al abandonar el cuerpo ayuda al hombre a realizar su trabajo de revisión en el plano astral.
A lo largo de la rueda de encarnaciones la Luna establece el vínculo entre las experiencias en el mundo terrestre y las imágenes internas o memorias ancestrales. Ella es el archivo psíquico individual que otorga continuidad anímica al Fuego encarnante, y sin embargo también la mantiene atada a los automatismos y apegos emocionales.
Esta energía femenina representada por el Arcano II -la Sacerdotisa- es el gran registro cósmico que contiene las imágenes del inconsciente personal. Con la Luna se activan los actos reflejos, las vivencias y los recuerdos de encarnaciones pasadas manteniendo prisionera a la persona a sus relaciones y vivencias kármicas. En la Luna se encuentran los miedos más primitivos, la necesidad de seguridad emocional y las reacciones aparentemente irracionales que no permiten al hombre actuar de manera libre.
Si el Sol guía al hombre hacia el futuro y la realización a través de un trabajo conciente, la Luna por el contrario, lo mantiene preso a las vivencias pasadas a través de profundos lazos emocionales, impidiendo la evolución y el desarrollo de la individualidad.
Cuando en la carta natal la Luna se encuentra aislada, sin aspectos, indica distanciamiento del pasado, de los afectos, del mundo emocional. Por el contrario, una fuerte influencia lunar, revela profundos temores y aferrarse a lo seguro, cerrando la entrada a experiencias y situaciones nuevas en la vida.
La Luna resguarda las memorias de otras vidas, los karmas positivos y negativos. El karma Lunar positivo o akarma, se vive como la receptividad hacia otros, el amor, el apego sano producto del afecto y no del miedo. Indica las ayudas, protecciones y sustentos que provienen del entorno familiar como base para la realización personal.
En su expresión kármica negativa, o vikarma, la Luna se relaciona con experiencias familiares dolorosas, pérdida de hijos, abandono, separaciones de la familia. Pero también indica apegos excesivos al clan familiar y sus tradiciones o dominio y sobreprotección que coartan la individualidad. Una Luna afligida indica un karma Lunar y un trabajo mayor a realizar sobre esta esfera planetaria.
El karma negativo de la Luna está también asociado al cuerpo físico y el dominio de éste sobre el espíritu. A través del Alma, el Espíritu va construyendo el cuerpo físico dentro del útero materno. Todo el proceso de concepción, embarazo y parto está regido y gobernado por la Luna. Por tanto, las malformaciones congénitas dependen de la Luna, y será ella quien proporcione la información kármica para crear la estructura del cuerpo físico. Se puede decir que funciona como un ADN astral.
Esta esfera celeste es quien nos coloca en familias específicas, compatibles o no con nuestra esencia, para que podamos evolucionar. Gracias a la Luna tenemos una herencia familiar, nacional, cultural, racial.
En el templo Lunar encontramos entonces las siguientes pruebas iniciáticas:
* La tendencia a mantenerse atado al pasado, lo conocido, lo familiar; dejando de lado el anhelo Solar.
* La emocionalidad desbordada y las reacciones infantiles. No crecer ni asumir la adultez, depender de otros psíquicamente.
* La carencia de un modelo de contención materno, teniendo que realizar un trabajo interior sobre el sentimiento de abandono, inseguridades y miedos más arcaicos.
* Estar atado a una relación de poder que se puede manifestar en la vida ordinaria como una madre controladora, sobreprotectora, sofocante, (todas las imágenes femeninas que encierran dentro de ellas algún tipo de manifestación exagerada Lunar -complejo Materno-)
* Experiencias asociadas a la realización -o no- de la maternidad. Fertilidad, cuidado o abandono de hijos. Momentos decisivos en la vida relacionados con abortos o la conformación de un núcleo familiar propio.
* Cambios de residencia, de país, del lugar de origen. Verse forzado al alejamiento de la familia y experimentar la soledad como una forma de conexión con la propia intimidad.
El trabajo para el despertar de la conciencia debe incluir al Sol y a la Luna como pilares para el desarrollo del equilibrio interno: El Sol para encontrar el camino personal y conectarse con el propio destino. La Luna para el trabajo sobre las memorias, el pasado y los apegos.
Los tránsitos sobre la Luna son una oportunidad para mirar hacia atrás, ahondar en el inconsciente para realizar alquimia interior y limpiar de interferencias el camino que lleva a la realización Solar. El éxito del trabajo individual evolutivo dependerá de la fortaleza de la voluntad sobre los instintos, automatismos y hábitos.